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Archive for 31 mayo 2008

El cerebro de la vida

Con esto de que llega la feria del libro y cumple 75 años, hablaré del librillo que estoy leyendo estos días: El reloj de la sabiduría de Francisco Mora.

Lo bueno de tener un padre que trabaja en una editorial es que te puede traer sin pedirlos, centenares de libros. De toda índole. Así cayó en mis manos, esta edición que busca explicar buena parte de los misterios del cerebro humano.

Es decir, cómo se comporta, cómo actúa, qué parámetros podemos conocer de nuestro cerebro y cuáles parecen inalcanzables. Es muy interesante, de veras.

Porque, alguna vez en esos momentos que tienen ustedes de existencialismo arcano, no se han preguntado ¿Qué es el ser humano? Como bien apunta el autor “El ser humano es, como todo en la naturaleza, un proceso, un ser vivo en cambio constante de su cuerpo y su cerebro en el que nada es permanente e inmutable. Consecuente a ello, la aparente identidad del ser humano, su propio yo, cambio con el tiempo. De hecho, la identidad del ser humano es un espejismo creado por su propio cerebro”.

Si entendemos la ontogenia (desarrollo del individuo como tal) como aquello que diferencia a cada individuo del que tiene al lado, vemos que la vida cerebral va intrínsecamente unida a la física. Probablemente la segunda es consecuencia de la primera.

Es por ello, que les animo a alimentar su cerebro con todo el conocimiento y experiencias que puedan. No permiten que la agnosia, la inopia y el garrulismo (Mote´s dixit) se apropien de lo que es suyo. No sean tontos.

Sobre todo, porque ya saben que en menos de 3.000 semanas (tirando por lo alto) estaremos todos criando malvas.

Ya saben…aquello que ya escribió el gran Gabriel Bocángel en un soneto maravilloso:

Huye del sol el sol, y se deshace
la vida a manos de la propia vida;
del tiempo que, a sus partos homicida,
en mies de siglos las edades pace,

nace la vida, y con la vida nace
del cadáver la fábrica temida.
¿Qué teme, pues, el hombre en la partida,
si vivo estriba en lo que muerto yace?

Lo que pasó ya falta; lo futuro
aún no se vive; lo que está presente
no está, porque es su esencia el movimiento.

Lo que se ignora es solo lo seguro;
este mundo, república de viento
que tiene por monarca un accidente.

P.D.: Esta noche a Segovia de juerga. Intentaremos que no falte lo que pasó, vivir lo futuro…y que aunque sólo sea por un instante esté presente, lo que el movimiento no permite abrazar.

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Las verdaderas partes del todo

Es un error plantear la típica semana de trabajo como un mal trago que pasar, antes de que aparezca el fin de semana (o en su defecto/afecto las merecidas vacaciones) como el oasis que permite encontrar un fundamento a tanto madrugón y tanta dureza cotidiana.

El día a día laboral es aquello que permite “ganarnos la vida”. ¿Alguna vez se han planteado el significado real de esa frase? Si lo piensan, parece justo.

Porque generalmente nos movemos a través de los contrastes. Seguramente, analizar lo que vale una noche en el Loyber tomándose unas cervecitas y una copita (hoy no nos hemos dejado seducir por el jodido gato verde) desde fuera no tenga el valor que nosotros le concedemos.

Pero, de verdad, estos momentos son los que realmente van completando el puzzle de lo que podríamos definir como felicidad.

Seguramente es pensamiento de pobre, pero que quieren que les diga: esa es mi felicidad.

Mientras escribo esta mierda, escucho de fondo El último boy scout y espero a que comience Muchachada Nui con Hulk Hogan como núcleo. Puede ser la caña.

Antes, nos hemos reído planificando viajes (ojooooooooooooo Marruecos) y ha pasado la noche entre gracias y motivos para pensar en que el sonido del reloj matutino, tendrá una futura recompensa.

(Joder, el puto Hulk…hablando de André el Gigante, Hulk Hogaaaaaaaaaaan, sus amigas las pastillas, todo una mentira, se casó con una californiana de mameyas tremendas…qué grande).

En fin, que me voy a sobar viendo el final de Bruce. Creo que en breve…se pondrá a bailar.

Tranquilidad

Tras un fin de semana marcado por la cafrada del Chikicuatre – ¡Qué feliz es Rodríguez con estas cosas!- y por la enorme crisis del PP (que a la larga será bueno para Rajoy…al tiempo) hago un rápido resumen y veo que ha sido tranquilito. Aunque ha dado para mucho.

El viernes por la noche decidimos ir al estreno de la nueva peli de Indiana Jones. A mí, la historia no me acabó de apasionar, pero las escenas de acción son tremendas. Quizás lo más emotivo era recordar las 3 cintas anteriores que formaron parte de nuestra infancia. De hecho, es que En busca del arca perdida tiene prácticamente nuestra edad. Fueron continuas las referencias. A mí me gustó, si se me pide una rápida sentencia.

El sábado y el domingo han transcurrido entre el cine en casa (Siete días y una vida, Indiana Jones y el Templo Maldito, Encuentro en París), la obligada salida sabatina con el chino Del Rosal y las diferentes opciones deportivas (televisivamente hablando) del calendario en estas fechas previas a la Eurocopa.

Pero no todo ha sido lúdico. Estoy muy cansado de tanto número y de tanta hipótesis sobre cómo combinar cifras para que la hipoteca no se me escape de las manos.

Y nada, que aunque la lluvia viene muy bien, sobre todo, por la época tan árida que nos envuelve, no me importaría que comenzase a salir el sol. Es que es 25 de mayo (26 mientras escribo) y tengo un frío alarmante.

Esta semana se aclararán muchas cosas. A ver si son para bien.

Home sweet home

Bueno, ya tenemos localización. Falta la fecha.

Aquí, mi menda tiene casa. Se encontrará en Algete, al inicio del pueblo, con lo que no será muy difícil que vengan a verme. Está a 15 minutos de Sanse.

No tiene en absoluto mala pinta. De hecho, viendo lo que había es la mejor opción con mucha diferencia.

Son 94 metros cuadrados, aunque algo menos de 80 útiles. 3 dormitorios, 1 baño, cocina amueblada, salón de 20 metros y unas vistas que fliparéis. Todo, porque es un 5º piso. Además, tiene ascensor, que tal y como está la forma física de Rodríguez, seguro que será bien recibido.
Lo que no tiene es garaje, pero es una zona en la que, por lo que pude observar, se aparca de puta madre.

El edificio tiene unos 20 años, pero está reformado por la Comunidad de Madrid hace 8 meses. Y el piso en cuestión, también en su interior. A mí la impresión que me dio al verlo fue de nuevo.

Yo, que me he tragado visitas a zulos, pisitos de mierda del tamaño de un armario empotrado he de decir que creo que es una oportunidad cojonuda.
Ya he dado una señal, en unos días contrato de arras y de ahí a pegarme con los bancos. Espero no tener demasiados problemas…sólo faltaba que este post quedase en un amago…
Aunque, por tanto, no se puede oficializar completamente, espero poder mostrarles mi humilde morada en pocas fechas.
Por cierto, cuando vengan por primera vez quiero botellas, pizzas y patatas fritas, porque la fiesta será chica.
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El color de mi sonrisa

Cuentan mis familiares que antes de venir a vivir a San Sebastián de los Reyes, lo hacíamos en un pisito chiquitín de una zona cercana a Ciudad Lineal. Hasta que cumplí 3 años vivíamos allí.

No sé de cuántas personas diferentes he oído contar que justo al entrar había 3 escalones (alguno menos que la peli de Hitchcock). Y que yo les tenía miedo. Nunca intentaba subirlos, ni aunque fuera gateando. Me quedaba mirándolos a la espera de una mano compañera.

Dicen que yo parecía una niño feliz. Que me divertía con casi cualquier cosa. Dentro de esas austeras cuatro paredes de aquel pequeño hogar, cuya superficie habitable no era superior a 50 metros cuadrados desarrollé mis primeras habilidades motrices.

Son de esa cosas que de tantas veces que te han contado, parece como que las hubieras interiorizado y acudieras a ellas para intentar recordar los comienzos.

10 años hace del día en que todos los madridistas subimos nuestra particular escalera.

No olvido que me levanté con una extraña sensación. Desde entonces, en los albores de jornadas importantes recuerdo aquella mágica frase: “Hoy puede ser un gran día”.

La alegría se desbordó y cada uno asimiló a su manera el paso a una nueva dimensión. Nada fue igual desde ese 20 de Mayo.

Acabó la final y fuimos a bañarnos a la fuente. Era el recorrido cotidiano. Pero no eran las mismas sensaciones. Fue inexplicable.

Ese día comprendimos que no hay imposible. Que las imágenes en blanco y negro, acaban convirtiéndose en color. Si crees. Y si sueñas. Si vuelas…

Dudo que la felicidad tenga una forma o un color determinado. Pero si pudiera plasmarse en un papel, no sería difícil rellenar la fecha.

Tal vez, tras esta década venga a cuento aquel poema de Ángel González que arrancaba con “Más allá de este sueño, ya no hay nada”. No lo sé. Sólo puedo afirmar que ese día mi sonrisa fue especial.

Como la de la primera vez que me hice con aquel escalón.

Madrid, Madrid, Madrid…la grúa siempre piensa mucho en ti

Vaya hijos de puta.

En Madrid, hay atracos por doquier, asesinatos cada poco, mafias, ilegales, legales ilegítimos, delincuentes a punta pala, etarras amargándonos la vida, ladrones, chorizos, está el tal Ginés de Coslada, De la Morena en la Gran Vía, Manolete, Tamayo, Sáez y hasta César Vidal.

Joder, anda que no hay motivos para que la puta policía municipal se dedique a trabajar por el ciudadano.

Pues no, estos malnacidos se lo pasan mejor poniendo multas a todo coche que les parece sospechoso. Y a los que superan la cuota permitida, ¡ zas! grúa que te crió.

Hay que joderse. Aparcando en esa puta calle durante años, sin problemas, para que hoy al salir del curro me encuentre que se han llevado mi coche. Bueno yo…y otros tantos pobres currantes.

¿Se darán cuenta, estos sinvergüenzas de tres al cuarto, que el estar en una zona de oficinas impide que todo el mundo aparque siguiendo el manual? ¿Se darán cuenta, estos malditos cabrones, que siempre uno busca dejar el coche situado de forma que no moleste a los vehículos que circulan de forma habitual por allí? Ellos sólo se san cuenta de que tiene la orden de llenar la saca de Gallardón vaciando la del contribuyente. Aún más. Que se vayan a por los chorizos que especulan o que empiecen por mirar dentro, que huele desde aquí.

Es curioso, unos trabajan para ofrecer servicios al ciudadano (casi todos) y otros para que no se pierdan expresiones del castellano tan primitivas como “me cago en tus muertos” o “¡serán hijos de puta!”. Seguro que Lázaro Carreter les premia.

Pues digan que sí. Uno sale de currar a las 7 y su automóvil no está. Por circunstancias mi coche acaba en Barajas y la zona de pago en Colón. ¡¡¡Sí, lo sé!!! Prometo no decir que esto no pasa ni en Burkina Faso.

¡¡¡¡¡¡¡Serán hijos de puta!!!!!!!!! (Perdón, me repito).

Tras tanta vuelta a la capital y al diccionario de adjetivos despectivos, se regresa con el coche al hogar, unas cuántas horas después de lo previsto y con unos cuántos euros menos en el bolsillo. En mi caso, hasta 150. Ah…y a esperar la denuncia.

Si pudiera ir en Metro, Dios sabe que lo haría. Así podría, entre otras cosas, leer más y sobar unos minutos. Pero que en coche tardes 20 minutos y en el bicho ese que vuela que da gusto, entre 80 y 90, como que tira para atrás.

Ya que estoy obligado a gastarme una pasta en gasolina cada mes, procuro no hacer el cafre al aparcar. Pues ni así. Hoy me ha tocado a mí, pero visto lo visto, le puede pasar a cualquiera. De hecho, semanas atrás se llevaron otros, pero es que en aquellos momentos sí estaban muy mal aparcados.

En fin, esto no tiene más vuelta de hoja. Y ya sé que habiendo problemas tan graves, esto suena a broma. Pero me hierve la sangre.

El pez grande se acaba comiendo al chico. Como ha sido toda la puñetera vida. Aquí no hay valle de Elah, ni David ni Goliat. Aquí hay un puto alcalde y un séquito que le acompaña que se llevan lo que pueden y más.

Hijos de puta se les llama.

Por y para siempre

Es conveniente no olvidar de donde viene uno.

La tensión y agobio frenético que vivimos diariamente nos invita a pisar el periódico de ayer, para rápidamente inocularnos la información de hoy.

Es una espiral difícilmente esquivable.

Me da una pena terrible no poder regurgitar convenientemente los momentos que pasaron. No significa dejar de abrir la retina a nuevas experiencias que seguro vendrán.

El domingo cuando veía el desenlace de la liga inglesa y escuchaba a Lalo narrando el partido del Chelsea, o cuando veo a Paco Caro haciendo lo propio con el fútbol italiano, o a Tala en la radio o a Sanmar en la suya les echo de menos.

Me pregunto qué habrá sido de ellos. Todos van a más. Profesionalmente de forma indudable. Eran unos fuera de serie.

Sanmar era el cerebro de informativos. El Carlos Alsina + Colmenarejo de Radio Marca. Una habilidad supina para desmembrar noticias y formar un todo con las partes. Parece mucho más fácil de lo que realmente es. Como dice Lope de Vega: “quien lo probó lo sabe”.
Imagino que seguirá en Intereconomía demostrando su valía. Creo, por cierto, que ahí, cohabita otro guerrero en la sombra. Luchador infatigable: Kike Mencía. Buena gente con letras del tamaño del Everest.

No me olvido de Pipe (Alberto González). Un tío que también tenía esa capacidad de transformarse: lo mismo era el inalámbrico en el Bernabéu que te hacía un programa a las 6 de la mañana o te informaba de una carrera de sacos en una isla perdida en el Pacífico. Ahora bien, con creces su mayor virtud es lo gran tipo que es. Es imposible no reírse con Pipe. Un crack absoluto.

Ni tampoco cae en el olvido Vicente Ortega. “El Vicen”. Gran habilidad, la que tenía, para llegar al oyente menor, mayor y mediano. Sobre todo, tiene el enorme mérito de conocer cuáles son sus virtudes y las explota al máximo. Eficaz. Como una vez le oí a alguien: “ con Vicen, tienes el empate asegurado”.

Y los Pablos, qué gran dúo se perdió. Estos dos también llegarán a conseguir lo que se propongan. Si consiguieron una dedicatoria de Víctor Hugo Morales…poco más hay que decir.

Lalo Alzueta es un fuera de serie. Un chaval con un ingenio escandaloso. Unido a su gracejo natural almeriense le convierten en un conquistador nato. Es un seductor de las ondas. Una habilidad sorprendente para retener datos, lo que combinado con ese desparpajo a la hora de narrar le convierten en un valor en alza. Un fenómeno.

Lo del otro día fue sangrante. Escuchar al otro tío narrando el partido del Manchester y a Lalo el del Chelsea era como el día y la noche. Cualquiera que le vea en Club de Fútbol los domingos sabrá que estamos ante un reportero de primera.

Luego está Talavera, el mejor narrador que recuerdo de baloncesto. Capacidad brutal para inmiscuir al oyente en el partido, para introducirle la velocidad del mismo. Uno se pone nervioso escuchando a Tala. Y disfruta. Un tío divertido a más no poder. Los que hemos compartido noches de copas con él lo sabemos.

Un enamorado de la vida. Y de lo que no es la vida. A veces, Tala parece sacado de un relato de Larra. Las aristas de su ser, parten todas del corazón. Porque eso es el resumen de lo que significa Miguel Martín Talavera.

Lo realmente maravilloso de haber pasado tanto tiempo en esa casa es que uno hace amistad con muchas grandes personas. Como los técnicos, como Beamud, Zorita, Iñaki, Raquel… qué grandes todos ellos.

Aunque permitan que si me tengo que quedar con uno, lo haga con mi amigo Paco Caro. Seguramente no le vea de forma objetiva y por ello la ingente admiración que le tengo, no pueda tomarse como decreto de ley.

Francisco José Caro, que no costoso (como solíamos decir) es la mayor concentración de talento que yo recuerdo en alguien de poco más de 30 años.
“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Pues eso.

Por fin le están reconociendo toda su valía, poco a poco. Cuando sea director de cualquier medio, iré a pedirle curro. Que no lo dude. Habilidad cuasi innata para narrarlo todo, conocimiento profundo del mundo periodístico y del ámbito deportivo, cultura general altísima que utiliza en cada intervención…Un crack. Un verdadero crack.

Un consejo, señores: no pierdan el contacto, en la medida de lo posible, de la gente a la que conocieron y que les ayudaron a convertirse en lo que actualmente son.

Porque como bien decía Ortega: “El hombre es él y sus circunstancias”. Los amigos son la mejor circunstancia. Hagan un esfuerzo. No los olviden.