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Posts Tagged ‘Crisis’

Débil e incierto

He de decir que estoy un poco acojonado. Es un día de esos…

Veo que Irlanda y Portugal se hunden. Veo que el ayuntamiento de Madrid está en quiebra más que técnica —escuchaba hoy en el programa de Carlos Herrera a un tío que dirige una empresa que presta servicios al ayuntamiento a nivel bastante importante, que llevan 10 meses sin pagarles y que no hay nada que les haga presentir que van a cobrar. Lo cachondo era que el pobre hombre argumentaba que ellos no son como los basureros que se ponen en huelga y a los 4 días les están pagando por la alarma social (y el hedor ambiental), decía que si se ponen el huelga, encima el ayuntamiento se carga de razones para no pagarles nunca— y veo la situación de tanta gente cercana a nosotros. La cosa está dura.


Lo mejor son las noticias que transmite el erudito creador de aquella mítica frase de la «Economía de la Champions League». Dice ZP que la mejora es débil, que la recuperación es incierta y que no hay demasiadas pruebas que alienten con certeza la teoría de que el paro irá menguando en breve.

Entiendo que aquí cada uno mira lo suyo y hace sus números. Y la cosa está fea. Muy chunga.

En mi caso, al menos, lo peor no es tanto la situación real actual, sino la incertidumbre intrínseca. Es decir, ¿qué pasará cuando poco a poco todo se vaya recuperando? Imaginen (que ya es mucho imaginar) que dentro de 5 años las cosas están mejor. Imaginen que el paro ya sea asumible. Imaginen que después de muchos malabarismos laborales y cardinales, parece que las empresas grandes vuelven a necesitar contratar a empleados. No imaginen, piensen que entonces rondaremos los 35. ¿Las empresas nos preferirán a uno de 24? No lo sé.

En fin, lo que la vida nos ha enseñado (si uno mira para atrás) es que no se sabe lo que pasará. Hay que pensar que poco a poco iremos saliendo del agujero. Pese a esta caterva indigna de políticos, banqueros y especuladores.

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Involución genética

Recuerdo que pensé escribir algo sobre esto, pero lo he ido dejando.

Volvía el sábado del Máster con las noticias de Onda Cero en la radio y entre las múltiples buenas nuevas que nos depara el “mundo de los hombres” escuché algo así como que en lo que va de año 3000 madres/padres han denunciado a sus hijos por maltrato.

Pero ojo, según afirman los entendidos, la realidad es que el dato es a todas luces inexacto. Parece ser que este total es menos de la mitad de las vejaciones reales.

Además, al hablar de maltrato no sólo deberíamos entender las agresiones propias de los delincuentes (golpeos, patadas, puñetazos) sino que el maltrato psicológico es a veces peor, más cruel y mucho menos publicitado.

Piensen, por tanto en la abominable cifra que resulta al intentar calcular este producto de la bajeza humana más repugnante.

Alguna vez he hablado con el Míkel (imagino que con más gente, pero es que recuerdo vívidamente haberlo hecho con él tras el episodio de ese ser a mitad de camino entre el rinoceronte y el dinosaurio que es el Flá) sobre esta cuestión y hemos llegado a una conclusión bastante justa: paliza sin paliativos a ese tipo de execrables personajes.

¿A qué clase de residuo se le puede ocurrir pegar a su madre? Imaginen un segundo a su madre. Después imaginen que alguien la golpea. Si alguien me niega que en ese mismo instante querer asesinar a ese agresor y hacer lo posible por hacerlo no son uno que me lo explique. Pues piensen que el que pega, insulta, hiere o falta es un hijo/a. Es el cataclismo.

El problema es muy grave. Pero no hace falta abrir los ojos y dejarse los lacrimales encima de estos vergonzosos números para preguntarse qué está pasando. Simplemente con salir a la calle y ver al típico niñato de mierda que no se levanta en el Metro para cederle su asiento a una anciana, o el típico ser inferior que va con la música a toda pastilla sin importarle los conciudadanos y así podríamos poner ejemplos hasta el fin de los días.

Probablemente el problema atañe también a las familias por la educación tan pobre que se da en muchos casos. En la que no se respetan unos mínimos valores o unas reglas que deberían ser inherentes a cualquier persona con los genes correctos.

En fin, lo peor es que la solución está “a mil jodidas millas” (Pulp Fiction). No es a corto plazo. Ni mucho menos. La crisis del mundo no es sólo económica. Tal vez, unas se entrelazan con otras.

El día de Toquero

Qué época estamos viviendo. Dificultades. 3´5 millones de parados. Problemas, angustias. Tremendo.

El caso es que me ha hecho ilusión saber cosas de mi ex compis del anterior curro. La perspectiva del tiempo. Problemas con el puto estasiano para variar. A ver si poco a poco va mejor todo.

Por aquí, ya saben, intentando encontrar el lugar correcto. En ello, estamos. Por lo menos, en el actual emplazamiento, aunque domos pocos, estamos bien avenidos.

Un compi del actual curro es un aficionado acérrimo del Athlétic de Bilbao. Ya saben… se ha metido en la final de la copa.

No dejen de escuchar la narración que me ha pasado del tercer gol de ayer. Toquero. Escuchen. Me encanta la enajenación bien entendida en el fútbol.

Y poco más. Ha venido Sánchez Zurita. Ha reñido con otra de su colección internetiana.

Del máster, todo buenas noticias. Aunque muchos trabajos. Y a ver hacia dónde tiramos.

Bueno, poco más. Hoy les doy permiso para insultarme.

Escuchen el gol de Toquero. Lo mejor del día.

Largo viaje hacia la noche

A ver si es que la clave para ir saliendo de la crisis va a estar en nosotros.

El inane Miguel Sebastián, a la sazón, candidato vapuleado en las pasadas elecciones a la alcaldía de Madrid dice que si los españoles consumen productos nacionales se pueden salvar hasta 120.000 empleos.

Joder con el Ministro de Industria. ¡Qué hacha! Resulta que una de sus principales medidas para mitigar lo que hace unos meses era algo inexistente, puesto que la economía española estaba en la “Champions League”, consiste en azuzarnos para comprar productos nacionales.

Al menos yo lo tengo claro: si me puedo tomar un buen Rioja lo prefiero, quizás a meterme entre pecho y espalda un Chateauneuf du Pape, pero desde luego no por prescripción económica. Faltaba más. De hecho, no le haré ascos a ese vino o a cenar en un restaurante italiano o a ver cine yanqui.

De verdad, que yo no hago más que oír y ver cifras catastrofistas de cara al futuro y cuando uno espera soluciones por parte de aquéllos que tienen la potestad de decidir, lo que ve es que el boomerang vuelve.

Ayer, el “yes we can” de Obama se oyó por medio mundo y en momentos de su discurso de investidura, hubo más de una referencia a la situación dramática que vive la economía mundial. Yo no sé si, tal vez, deberíamos empezar a confiar más en lo que pueda hacer Obama a lo que pueda hacer Zapatero.

Es que, de verdad, vaya caterva de incompetentes tiene a su alrededor el Sr. Presidente. La preocupación me recuerda a aquel libro de O´Neill y su largo viaje hacia la noche.

No deberíamos ser tan pesimistas como nos hace ser el gobierno, aunque es complicado.

Malos tiempos

La crisis sobrevuela.

Miro la cuenta corriente y ésa es la palabra que sobrevuela mis pensamientos. Leo el periódico y todos los datos lo avalan. Crisis. Con miedo e incertidumbre inacabable oteo el horizonte y está claro: crisis. Pienso en gastos, ingresos, saco la balanza de pagos y el resultado es nítido, transparente, cristalino… casi como las últimas conquistas del embajador nacional en Chochópolis, a la sazón eterno conservador de cuadros de valor sentimental: crisis (la de la balanza, no la del chino, claro). He oído, por cierto, que Hugo Sánchez quiere reconocer ante todo el mundo que desde que se marchó no ha encontrado a otro goleador mexicano de tanta valía.

Me sumerjo en el fútbol, como pobre método de abstracción momentánea y evidentemente se repite la ecuación. Fernando Martín “alias” chorizo – cierto -, el tal Montejano, Calderón, ahora el gordo este montado en el dólar y lo que te rondaré morena. ¡¡¡Vuelve Floren!!! Pero ya, ya.

Como digo, voy al Bernabéu y atraco al colista. El fútbol del Madrid sigue en la UVI. Y en breve llega Benítez (el que está en crisis es su dietista) para demostrarnos que en Inglaterra se vive mucho mejor que aquí.

Pues toca habituarse: la crisis va a formar parte de nuestras vidas por un puñado de meses. Qué duro va a ser. Esperemos que el sábado podamos celebrar un quiebro inicial a este duro contendiente.

Ya lo hemos comentado varias veces, pero no me canso. Y nunca me cansaré. Gente como Estasiano García, ignorante hasta la náusea y analfabeto hasta el vómito, que se ha hecho de oro robando a los pobres trabajadores sigue demostrando que la decencia no se compra. Lo único bueno es que cada vez queda menos gente que merezca la pena a sus órdenes. Y es que las noticias corren como la pólvora. Hay gente que se vende por muy poco. Ha aparecido el topo. Tenía forma…ahora ya tiene nombre. Qué decepción.

En fin, lo dicho, el mantecoso andaluz sigue ensuciando la vida de personas a las que aprecio y me da pena. Ojalá poco a poco vayan encontrando una salida mejor. Todo lo que sea alejarse de ese montón de mierda, será una buena noticia.

2008-2009

Estimados amigos:

Gripe (o lo que sea que me está fastidiando) mediante, aprovecho este cutre-lugar para desearles lo mejor en este nuevo año que en breve va a comenzar.

Y como no me apetece ni un ápice escribir, nada más.

A ver si el año que viene se porta mejor en algunas cosas y al menos igual de bien en otras. Porque aunque la crisis nos azota y nos da ganas de plantearnos seriamente matar, quedémonos con algo que nos hizo felices a todos.

Feliz año!!!

Fagocitación

Tenemos un mundo que apesta. La famosa crisis parece que viene con regalos extra.

El tal Madoff, un insigne magnate, una referencia del capitalismo reinante ha robado más dinero del que podamos imaginar. Y…ya está en la calle. Provisionalmente y bla bla bla… todos sabemos que si va a la cárcel irá por poco tiempo. Burocracias y abogados mediantes acabará disfrutando de una libertad injustificada a todas luces.

De todas formas la reflexión económica del día que me hago no va por ahí. Si se fijan, parece que hay una mínima justicia. Cuasi poética.

La gente que se ha visto estafada es la que más tiene. La que se ha podido permitir el invertir cantidades astronómicas con una rentabilidad enorme, independientemente de la situación del mercado y de la falta de coherencia y de lógica en las operaciones.

Este grupúsculo de elementos, cuya forma de actuación se basa en la avaricia ha tomado de su propia medicina. El efecto San Mateo ha decidido se les ha vuelto en su contra. Si lo piensan, casi parece un axioma divino. Si uno contraviene el octavo mandamiento permanentemente y fija su residencia en uno (o varios) de los pecados capitales, acaba por sucederle esto.

Hay un anuncio – creo que de Endesa – que se pregunta algo así como si hay algo más emocionante que volver a inventarlo todo. A colación de esta falacia, el gran Enric González escribió un artículo comentando cuán profunda debía ser la cacareada crisis para que este tipo de empresas publicitasen esta falaz declaración de intenciones. Cierto.

Más de una vez nombro a Hobbes y a su hombre-lobo y otras tantas a la necesidad de comenzar de cero. De un apocalipsis bíblico para que tengamos otra oportunidad. Quizás… de volver a estropearlo todo.

¿Visión excesivamente negativa de todo? Posiblemente. Pero es que hay pocas razones para pensar bien.

Yo soy de los que se apunta a la frase de Groucho: “Paren el mundo, que yo me bajo”.