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El Rey a domicilio

Ante un público despreciable, con unas maneras indignas de un gran torneo como Roland Garros y una flema envidiosa lindando con la bazofia intelectual, Rafa Nadal se hizo con el sexto.

No fue un gran partido. De hecho el mayúsculo Federer tuvo que fallar una barbaridad de puntos para que el gran Rafa se hiciera con su décimo Grand Slam. Lo que nunca se le puede negar al bueno del español es su entrega constante, su afán por llegar y devolver, esa capacidad de no rendirse nunca.

Había perdido en Miami, Indian Wells, Madrid y Roma cuatro finales ante Djokovic. Pero el serbio se quedó en el camino el viernes en un partido antológico. El último set de Federer y Djokovic es de lo mejor que he visto nunca. Y mira que he visto tenis.

Nadal sigue demostrando lo grande que es y les da en los morros a esos putos gabachos que llevan desde el 83 sin ver a uno de la casa llevándose la Copa de los Mosqueteros. Desde entonces, Bruguera dos veces, Ferrero, Moyá y Costa, además de Nadal. 11-0. Pues eso, a mamarla. Y espérate que como Contador coma un poco más de chuletón nos llevamos el sexto Tour consecutivo.

Se agotan las palabras para definir al «mejor deportista español de la historia» (Paco González dixit), pero lo bueno es que seguirá asombrándonos con el paso del tiempo. Sigue batiendo récords y hay que confiar en que llegarán muchos más.

Grande Nadal, vomitivo público parisino. Que se jodan.

Nadal como ejemplo a seguir

Lo ha vuelto a hacer. Como en 2008. ¿Preludio de victoria futbolística?

Rafa Nadal destrozó a Berdych en la final de Wimbledon. Sin contemplaciones. Sin ceder una sola vez su servicio. De calle…

Volver a loar a Nadal es caer en la redundancia. Además, estamos metidos en pleno éxtasis mundialista.

Simplemente debiéramos aprovechar las similitudes y buscar el símil. El miércoles Alemania, en el partido más importante de toda la historia del fútbol español. Así, tal cual. Sin anestesia.

La duda radica en si seguirá Torres o en si Del Bosque meterá a un centrocampista más (Cesc o Silva, se apunta). En Alemania, Müller no estará.

No podemos a estas alturas dejar de confiar o temer y conformarnos con esto. Ambición, señores. El miércoles, tal vez, podamos decir que estamos en la final de un Mundial. Así, tal cual. Sin anestesia.

Minutos decisivos

El Mundial tenía reservado un día espectacular. Bestial. Dos campeones del mundo (Inglaterra y Alemania) tenían el pase pendiente de un hilo. Debían ganar. No podían permitirse un tropiezo. Es lo que tienen estos días de campeonato de la tercera jornada. Todo o nada. Impresionante.

Grupo C: Eslovenia 0 Inglaterra 1 (Defoe)

El encuentro estuvo dividido por varias fases. En la mayoría de ellas Inglaterra dominó el encuentro. Pero eso sí, de una manera discutible. Sin demasiado fútbol. Comenzó mal el conjunto de Capello. Eslovenia era dueña. Pero entre Gerrard, Milner (inmenso el del Aston Villa) y un gran Rooney, Inglaterra se hizo con el dominio. En una de las llegadas, centro a lo Míchel de Milner y gol de Defoe. Eslovenia quedó tocada. Apenas inquietó en la primera parte. Pudieron sentenciar Lampard primero, y Defoe y Gerrard en una doble ocasión, después. 0-1 al descanso. Inglaterra salió decidida en la segunda. Llegaron sus mejores 15 minutos del Mundial. Tiro al palo de Rooney incluido. Eslovenia, aún así resistió. Muy dignamente. Y pudo obtener más resultado en una triple ocasión en que entre Calamity y los defensas evitaron el empate. El final del choque le costó a Inglaterra un poco de su escudo. Defendiendo atrás, metidos en el área, con un miedo atroz a quedar en la cuneta. El fin justifica los medios, habrá pensado Capello. A la italiana, Inglaterra está en octavos. Lástima lo de Eslovenia, que quedó fuera tras el gol de Estados Unidos en el descuento. El resultado global delos tres partidos ingleses es pobre. Realmente mediocre. Pero llegan los cruces y todo puede pasar. Habrá que ver si se cumple ese axioma casi establecido en las últimas décadas de que Inglaterra nunca puede con su primer gran rival en los cruces (Argentina en el 86, Alemania en el 90, Argentina en el 98, Brasil en 2002 y Portugal en 2006). Tienen una bala. Pequeña, dura, con poco pelo y con mucha mala hostia: Rooney aún no ha marcado. Ojito.

Grupo C: Estados Unidos 1 (Donovan) Argelia 0

Estados Unidos pudo refrendar ante el mundo que merecía más que nadie el pase a octavos. Y lo hizo en el descuento. Cuando se veían fuera. Apaleada por los árbitros una vez más en el Mundial (hoy gol anulado de nuevo injustamente), buscó el tanto de forma casi suicida ante una bastante aceptable selección argelina. De hecho, los magrebíes (nuevo equipo africano que cae eliminado) empezaron avisando con un lanzamiento al larguero y varias ocasiones más. A partir de ahí, partido de Estados Unidos. Enorme el hijo del seleccionador, Bradley, mostrando un criterio impropio de un chaval tan joven. Gran jugador también Dempsey a pesar de los muchas ocasiones desperdiciadas. En general equipo bien formado y correoso. Aunque para verdadera enormidad hay que hablar del capitán Donovan. Extraordinario futbolista y referente de la selección subcampeona de la Copa Confederaciones 2009 y que ha pasado como primera de grupo (ojo, porque ahora se medirá a Ghana y de pasar en cuartos tendría enfrente al vencedor del Uruguay-Corea del Sur). Gran equipo.

Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de EE.UU. EE.UU. 5 3 1 2 0 4 3 (+1)
Escudo de Inglaterra Inglaterra 5 3 1 2 0 2 1 (+1)
Escudo de Eslovenia Eslovenia 4 3 1 1 1 3 3 (0)
Escudo de Argelia Argelia 1 3 0 1 2 0 2 (-2)

Grupo D: Ghana 0 Alemania 1 (Ozil)

Era el partido que decidía el grupo. El mejor equipo africano en este Mundial de largo ante la renovada y rebautizada selección alemana, mítica donde las haya. A mi entender fue un gran encuentro. Un partidazo. Sobre todo la primera parte. Jugado de poder a poder. Toque alemán frente a fuerza (no exenta de calidad) ghanesa. Ocasiones. Una clamorosa de Ozil que salvó el mediocre portero Kingson. En el otro lado llegadas, pero evidente falta de acierto.De Alemania sorprende su nuevo estilo. Llama la atención el buen hacer de varios de sus hombres. Sorprende Ozil (también escrito Oezil). El mediocampista zurdo recogió un balón en la frontal del área para soltar un pepinazo que se alojó en la escuadra derecha de la portería africana. Gyan pudo empatar, pero Neuer salvó a su selección. Ambos estaban pendientes de lo que sucedía en el otro partido. Un gol de Serbia eliminaba a Ghana. No llegó y será la única selección del continente organizador en octavos. Enfrente Estados Unidos. Alemania se medirá a Inglaterra en uno de los envites estrella del Mundial. ¿Quién no recuerda la final del 66? ¿Les suena Hurst? Y lo que es más importante: ¿les suena un suizo llamado Gottfried Dienst? La que nos espera…

Grupo D: Australia 2 (Cahill y Holman) Serbia 1 (Pantelic)

Todo parecía hecho (ahí están nuestras apuestas). Por eso no se produjo. Fracaso absoluto de Serbia y de Antic. No hay excusa. Australia necesitaba una goleada para conseguir el milagro y Serbia sólo ganar (incluso sólo empatar según se desarrollaba el otro choque) y no lo consiguió. De hecho, jugó una primera parte deficiente. Sólo una gran ocasión de Krasic y otra clarísima de Ivanovic detenida por el portero para toda la primera mitad. Insuficiente. La falta de ambición serbia se pagó con dos latigazos de Cahill y Holman (golazo en un tiro desde fuera del área). Ya fue tarde. Pantelic anotó en un rechace y en el descuento pudo lograr el 2-2. Agua. Fracaso. Se mten los dos mejores del grupo. Incluso Australia acaba tercera. Una pena. No es la primera vez que un país de los Balcanes deja a todos esperando más de lo que realmente da. Ya es tarde. Quizás en 2014.

Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de Alemania Alemania 6 3 2 0 1 5 1 (+4)
Escudo  de Ghana Ghana 4 3 1 1 1 2 2 (0)
Escudo de Australia Australia 4 3 1 1 1 3 6 (-3)
Escudo de Serbia Serbia 3 3 1 0 2 2 3 (-1)

Ya tenemos a cuatro conjuntos más en octavos. Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y Ghana. Varias conclusiones de todo esto. Espectacular Alemania-Inglaterra en octavos. Disputadísimo y durísimo ese encuentro. Brutal. Para no perdérselo. Además, la primera selección africana (y única) que veremos en octavos ante Estados Unidos (reitero que ese lado del cuadro dejará un semifinalista inesperado). El día de hoy nos deja también y sobre todo la intensidad y las emociones que sólo partidos al límite pueden ofrecer. El último minuto decidió el pase yanqui y la eliminación eslovena. Inglaterra se tuvo que atrincherar, cual equipo pequeño, para defender su gol. Mientras, Alemania tampoco pudo estar tranquila. Ghana escuchaba el transistor a la espera de que no llegara el empate serbio. Maravilloso el Mundial en esos minutos de infarto. Sobre todo cuando les toca a los demás… porque no descarten que España tenga que pasar por esos momentos.

P.D. Este mes sólo es de fútbol. Lo sé. Pero lo que ha sucediendo (sigue sucediendo) en Wimbledon pasará a la historia. Dos desconocidos (Isner y Mahut) han llegado al quinto set —en el que como es sabido no hay tie break—. La cuestión es que hoy se comenzó a jugar este quinto set, puesto que ayer no lo acabaron. Hoy han jugado 6 horas y 3 minutos sólo el quinto set. 59-59. Acojonante. Han batido todos los records imaginables (duración, juegos, aces, puntos ganadores bla bla bla). Brutal. Bestial. En fin, hay incluso gente que dice que está amañado por temas de publicidades, apuestas… que hay intereses ocultos detrás. En fin… no me lo acabo de creer. La realidad es que es un momento que pasará a la Historia.

Un número uno

Lo ha vuelto a hacer.

Ese genio de la raqueta al que todos seguimos desde hace ya unos buenos años ha obtenido su quinto título de Roland Garros en seis años. Y éste, además, sin ceder ni un solo set. Número 1 de nuevo y venganza ante el tipo que le ganó hace un año. Perfección.

Son ya 7 títulos de Grand Slam. Además es el tenista con más Masters Series, ganó el oro en Pekín, suma ya varias Copas Davis… y todo con 24 años. Este número 1 parece que tiene para rato.

Lo que más he admirado siempre de Rafa Nadal es su constancia, su sacrificio y su lucha. Lo dicen todos. Es tan difícil desmoronarle. No se deja. Sobre todo en tierra. Ha ganado en Montecarlo, Roma y Madrid antes del partido de hoy. Perfección.

Y es que Nadal además simboliza de verdad la esencia del deportista: es humilde, como digo, muy trabajador, es honrado, perfeccionista y consciente de que «sólo» juega al tenis. No salva vidas, como una vez comentó. Es raro, pero tenemos un caso de un gran deportista al que no se le ha subido a la cabeza el éxito. Recuerdo a Induráin. Pero no muchos más. Además, como diría el Míkel, tributa en España. Es un gran tipo.

Atrás quedan momentos de duda, lesiones, problemas, comentarios y especulaciones. En breve comenzarán los torneos de hierba con Halle y Queens que anteceden a Wimbledon y donde buscará nuevamente lo que logró hace dos años en aquel memorable partido.

Felicidades a Nadal. Otro título y otra demostración de superación.

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ESPN

Ya sabrán los más cercanos que contraté Imagenio en casa para tener Internet y el teléfono. La oferta no era del todo mala y me lancé.

Tropecientos canales, como pueden pensar, de los cuales, muchos jamás ojearé y una grata sorpresa: ESPN. Canal guiri de deportes que sobre todo, recuerda momentos históricos del mundo que tanto nos apasiona.

Para que se hagan una idea: en tiempos muertos he llegado a ver combates históricos de Ali, como el inolvidable ante Foreman o los que le enfrentaron a Frazier. También un ratillo pude ver a Joe Louis en el combate politizado de 1938 ante el alemán Schmeling. Pura historia.

He podido deleitarme con la final de Wimbledon que enfrentó en 1985 a un Boris Becker de 17 años ante Kevin Curren.

O películas oficiales de los mundiales (como la del 70 o la del 74), la final de la Copa de Europa entre el Bayern Munich y el Saint Etienne de 1976, tropecientos enfrentamientos también de equipos ingleses etc…

No crean, no es que me pase el día entero viendo la tele. En absoluto. Pero mire a la hora que mire este canal tiene momentos a los que uno no puede renunciar.

La cuestión es que forma parte de uno de los paquetes que Teléfonica me “regala” el primer mes. Imagenio que desaparecerán en breve.

Lo recordaba también al ver al gigante horroroso ruso que hace llamarse Valuev, la mala bestia amorfa que era campeón del mundo de los pesados hasta ayer. Cayó ante el gayer británico Haye. En fin… pensar lo que ha sido esa corona (no la británica… la de los pesados) y lo que es en la actualidad da ganas de llorar.

Poco más. Destacar el buen fin de semana que hemos pasado en la compañía de la gentucilla de siempre. Por cierto, creo que el cerdo rey llega de México en días. Habrá que escuchar sus aventuras.

Derrotado

Ahora les entiendo. Sensación antagónica a la que todos esperamos en los enfrentamientos.

Todos los ámbitos difieren, pero tienen un terreno paralelo, por encima de sujetos y predicados. Hablo del perdedor.

Foreman es recordado toda la vida. Luchó con tropecientos años con Holyfield. Hasta vendió sartenes. ¿O eran cacerolas? Da igual. Perdió con Ali en Zaire. Esa es la verdad. Como ´Smokin Joe´ en Manila.

Nadie puede olvidar a Poulidor. Nadie ha subido tantas veces al podio. Nunca primero. Sampras nunca venció en Roland Garros.

Hoy he sentido el sabor del derrotado. Un objetivo tenía. Derrotado he sido. Me hallo a merced del vencedor, que diría el clásico.

Jueves a priori tranquilo que se complicó. Quedé por Sanse con el cerdo del Míkel, con el recientemente llegado Ferlein (vaya viaje se ha pegado el muy cabrón) y con el Mati, ese singular personaje, tantas veces querido como odiado, ese ser único e indispensable, un tipo fastuoso. Pizza, risas, alguna cerveza (de esas que pueden pasar el control antidoping). Y unas copas. He sido derrotado. No he llegado a Octubre. El mes de Lenin, el de Cristobal Colón. Nunca el mío.

La titánica proeza a la que me sometía ha podido conmigo como los turcos pudieron con Bizancio. Así cayó Belisario. El caballo de Troya, Helena, la lágrima del auxiliado…

La culpa es de los cerdos de mis amigos. El Mati es un borracho sin parangón. Bebe a la velocidad del rayo. Pretende pulverizar el líquido destilado. Y lo consigue. Curioso parangón. Quiere andar por encima del etanol. Aunque sea haciendo ´eses´.

Luego está el Míkel, ese antropomorfo (cuesta creerlo) que la última vez que le dijo que no a una copa, Eisenhower era todavía cabo. Bebió sin pestañear. Con la tranquilidad y la pericia de un cirujano. Matemático. Sin pestañear.

Espáriz y yo estuvimos hablando incluso después de terminar la velada. Epílogo hakiano hasta que sonó el gong. La campana horaria cerró la noche con ilusiones, certezas, incertidumbres y vicisitudes varias.

Malditos bastardos. Siempre por su culpa. Película ingente, como su director. 46 años de loco americano.

He perdido. He sido derrotado. Han podido conmigo. Como el destino pudo con Gombrowicz. Ese insigne polaco hacedor de futuros en Argentina. La tierra por entonces de Perón. Otro hacedor. Polonia. Lugar donde Jácek y Plácek intentaban robar la luna. Así nos lo afirmaba Makuszynski.

Noche fantástica, rodeado de amigos. Que te cuentan. Te sitúan en la vida. Te dan tranquilidad. Porque el camino les pasa cerca, como a ti. Sus vidas parecen diferentes, pero son la excusa para ir de la mano por el sendero del tiempo.

He perdido. El objetivo se pierde en lontananza. ¿Podré seguir mirándome al espejo? Ese mensajero cruel y despiadado. No creo.

No pude. Rendido me hallo. Continuamos por la senda. Cada vez sé menos. O quizás más. Sabiendo que no sé lo que no sé y que sé lo que mis amigos significan, debo calificar de dulce la derrota.

¿Insuficiente? Me da igual. Gran noche. Aquí queda escrito. Inolvidable. Hasta la derrota expirará. Ellos no. Gentuza. Malditos bastardos. Pero únicos.

Reyes en Francia

El tío no ha llegado aún a los 27 años, pero ya es referente. Lo era con dudas, lo es sin ellas.

El ejemplo de Alberto Contador es el de aquel que ha sido el más grande en todo. Subiendo, bajando, en contrarreloj… y sorteando obstáculos. Sobre todo eso. Un equipo que representa algo así como un país (Kazajistán), cuyo nombre es la capital del mismo (Astaná) y que más parecía el gobierno de Martín de los Heros (o de los Ceros, como le llegó a definir el gran Larra). Boicot, engaños, celos, chapuzas, nepotismo… una vergüenza.

Si el malo no aprueba, malo… si el necio aplaude, peor. Y es que se veía como algo divertido, algo estrámbotico tener al magnífico Lance Armstrong en el equipo en que corría el mejor ciclista del momento. Chocaron, obvio. Pero el tiempo pasa para todos, aunque nos cueste aceptarlo.

Alberto ha sido el campeón real, el moral, el virtual y el final. Póker para él. Como para España: 4 seguidos.

Más allá de las majaderías de algún cantamañanas o de pobres de espíritu, nadie puede discutir que tenemos a alguien más que capaz de emular a Don Miguel Induráin. Toma ya.

2 Tours, 1 Giro y 1 Vuelta por el momento. No le dejaron ganar el año pasado, pero “no hay mal que se iguale al no haber sido” y sabrá, el bueno de Alberto, recuperar lo que le quitaron.

El ciclismo es ese deporte mágico, que permite ver de cerca la superación del ser humano sobre la máquina. Esa perfecta simbiosis que no entiende de distancias ni de imposibles. El Tour es su gran carrera y hace tiempo que esto se lo reparten los españoles. Sonrisa múltiple.

Debe de ser por eso, por lo que los gabachos no nos aguantan. Qué pena. Pobre Ferlein. Estará sufriendo. ¡Encima que este año hemos dejado que el estúpido público de Roland Garros vea a otro que no sea Rafa levantar otra vez la copa! Como digo, tal vez por ello se oyó el himno danés en vez del nuestro. Quizás se les coló el disco del 96 cuando sonó para Riis.

Lo que seguro no iba a pasar es que se les colara el suyo. Desde Hinault (si alguien recuerda verle montar en bici y me lo demuestra, le pago una comida en el restaurante que me diga de Madrid) no lo huelen. Lemond, Roche, Perico, Miguel, el danés, Ullrich, Pantani, Armstrong, Pereiro, Sastre y Contador. 24 Tours seguidos ¡comiéndose las pollas! (qué expresión más apropiada).

Pero esperen, me voy a regocijar más todavía. Su otra joya es el tenis del polvo de ladrillo. No saben de qué va levantar la copa de los Mosqueteros desde Noah. Desde el ¡83! Pero, pobres galos, ¡que Constantino Romero tenía pelo en aquella época!!!! Desde entonces Lendl, Wilander, Chang, Gómez, Courier, Bruguera, Muster, Kafelnikov, Kuerten, Moyá, Agassi, Costa, Ferrero, Gaudio, Rafa y por último Federer. O sea 26 Roland Garros sin mamelucos.

Es que no podemos olvidar también que en fútbol el Madrid y el Valencia disputaron la final de la Champions (por primera vez dos equipos de un mismo país – después italianos e ingleses nos copiaros, pero fuimos pioneros… y la final se jugó en Saint Denis).

En Roland Garros, en el 98 Moyá le ganó a Corretja y en 2002 Costa a Ferrero, que al año siguiente apalizaría a un holandés olvidado y dejado de la mano de Dios.

Los de Nadal… y los que llegarán. Madre mía, pobrecillos.

Lo cachondo es que el año que viene el Tour lo volverá a ganar Alberto y Roland Garros, Rafa. Lo saben hasta el China. Pobre gente.

No es descabellado el pensar que deberíamos darles las Canarias para que no nos tengan tamaña ojeriza.

En fin, pan y cebolla…ajo y agua… o como ellos quieran.

Viva España, señores. Buenas noches.