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Archive for 30 abril 2007

Soñando con lo imposible

Sé que lo normal es que esta ilusión generada por la posibilidad de que el Madrid gane la liga se convertirá en una nueva decepción con el paso de las jornadas.

Sé que hay 2 equipos por encima de nosotros a los que hay que remontar y que además tienen mucho mejor calendario.

Sé que, salvo enorme machada, Don Miguel Barra volverá a hacer sangre de la desgracia merengue y sus chistes cotidianos se nos aparecerán como cuchillas cortantes en nuestra débil y dolorida mandíbula.

Sé que todo apunta a que Beckham se irá del Madrid sin haber ganado nada decente en 4 años. Más o menos el mismo periodo desde que nuestra sala de trofeos sólo se ha nutrido de los escasos logros baloncestísticos.

Sé que la lógica dice que Eto´o es mejor que Van Nistelrooy, que Messi hace tiempo que superó a Raúl, que Ronaldinho, a pesar de su estado de forma, es incomparable, que donde ellos tienen a Iniesta, Xavi y Deco, nosotros nos apoyamos en Emerson y Diarra.

Sé que por decencia cuasi futbolística, un equipo que entrena Capello, que ha perdido en casa 0-3 con el Recreativo y que acumula 8 derrotas en 32 partidos, no debería sentirse con derecho a soñar con lo más alto.

Sé que un presidente que llegó a la presidencia prometiendo a Cesc, Kaká y Robben y que por contra, nos metió a Emerson y Cannavaro en el vestuario debería pagar con creces dicho embuste.

Sé que la inercia perdedora que se instaló en nuestra casa, dificílmente partirá pronto.

Sé que “el madrid siempre vuelve” es una de esas prerrogativas manidas dentro de este circo, aunque la realidad indica que todavía era pronto para regresar.

Sé que tengo miedo, “horror vacui” que decían los escultores clásicos.

Pero también sé que voy a soñar. Voy a cerrar los ojos. Y ojalá haya milagro. Y la alegría se desborde. Y que uno pueda mirarse de arriba a abajo y comprobar cómo hemos cambiado desde la última Liga.

Y que pueda mandarle un sms al Míkel rezando: “ha merecido la pena…esperar”.

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Asco

No sé si a alguien, además de mi enjuta persona, ha sentido lo que yo estos días.

La imagen del despreciable asesino Jon Bienzobas riéndose en la Audiencia Nacional, mandándose besitos con la furcia de su madre, mientras se juzgaba el asesinato de Francisco Tomás y Valiente hace más de 10 años, me ha torturado en las últimas horas.

El caso es que, tal vez, no me hubiera impactado tanto, si no fuera porque recuerdo perfectamente los carteles de la policía del bastardo, hijo de puta de mierda este hace años.

El malnacido sólo dijo algo así como que “sólo reconozco mi pertenencia a ETA”. Segundos después volvía a mandarse un beso con la putísima madre que le parió. 2 filas delante de la zorra estaba el hijo del ex presidente del Tribunal Constitucional.

Lo siento, siento no ser un buen cristiano. Siento que de mi interior sólo salgan pensamientos de matar a ese cerdo. Pero no pienso esconderlos.

Un asesino como ese no se merece nada más que un tiro en cada pierna e ir desangrándose delante una cámara.

Maldito hijo puta.

Algo parecido siento hacia 2 bastardos que pululan por la red. Éstos son sus blogs. Os recomiendo entrar y si el cuerpo os pide machacarlos por sus etarradas, hacedlo.

http://ricardomella.blogspot.com/

http://insog.blogspot.com/

Y Zapatero negociando con éstos.

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Rodríguez y García, tal para cual

Lo del fin de semana pasado y la actuación del inefable Rodríguez fue calamitoso. El hecho de enfadarse como una mona y comportarse de manera similar a la edad mental de Pablo “Paff” fue ridículo.

José Luis es así, un tío difícil de comprender, a veces. El caso es que el Sr. Barra y mi propia persona humana hemos decidido rectificar nuestra postura e invitaremos a comer a la plañidera Rodríguez a un sitio de postín.

Intenté comunicar en persona este hecho al implicado y gravemente injuriado (entendía él), pero me fue imposible debido a que durante 2 días consecutivos no me ha querido coger el teléfono. Vamos, comportándose como un niño chico; repito, como el Paff.

Le he mandado un sms censurando su pueril actitud y también comentándole que le invitaremos a un almuerzo digno de la realea de segunda estofa, como la suya. En cualquier caso, será mejor que otros sitios a los que cotidianamente accedemos.

Todo depende de si al llorón Zé Luí le da por querer quedar con sus deleznables (va por ti, Míkel) amigos y constatar que de buena fe, deseamos pasar página de tan improductivo incidente.

Ya veremos.

Por otro lado, llevo unos días dándole vueltas a la imbecilidad que escribió el anormal del Paff y no le veo ninguna lógica. Si buscaba hacerse el gracioso, que haga como sus amigos y meta la polla en un vaso de tubo, o se beba 15 litros del agua de las berenjenas o que se dedique a ilustrar al mundo con su sapiencia fraternal sobre el decoro humano.

En fin, comentario extemporáneo, absurdo, bastante falaz en su contenido y estéril en su logro. Sencillamente, porque como ya he dicho, pertenecemos a mundos bastante diferentes.

Pues sí, querido Chuff, no me ha gustado tu incongruente escrito. Debería analizar frase por frase, para darte la réplica, pero no me apetece, aunque me detendré en ciertas partes.

Si no te llamo es porque prefiero quedar con otra gente.
Si soy de derechas no es problema tuyo, lo que desde luego no soy es un ser inane habitante del país de la inopia.
Si no te gusta mi forma de escribir, a mi tampoco me apasiona que le pegues patadas al diccionario (o zumbaburros que decía Azuara) cada vez que te da por escribir.
Eso de que se me ha tratado mejor de lo que merecía te lo puedes ahorrar e incluso aplicártelo.
Y eso de que tú has sido una prioridad. Pero estimado caballerazo, ¿qué coño te has fumado?

En fin, querido Pablito. No te voy a engañar. Me pareces un falso, un listillo y lo que es peor un rencoroso. Vive con ello.

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Desagradable

Después de esta semana tan horripilante en la que hemos asistido a uno de los episodios más dantescos de la intrahistoria americana se van conociendo datos del tarado sur coreano.


El testamento del zumbado es de órdago.

Repasar la historia es darse cuenta de hasta qué punto llega la mente cuando está perturbada. Que si el tipo se autodenomina “Jesucristo”, que si se le ha obligado a llegar a esa situación. En fin, tremendo.

Las fotos del chino son acojonantes.


Y si uno revive horrores, se da cuenta de que era inevitable que la semana del 20 de abril nos condujera hacia estos acontecimientos.

Hace hoy 8 años que en el instituto de Columbine, 2 niñatos asesinaron a otros 12 alumnos del instituto Columbine, en homenaje al nacimiento de Hitler.
Pero en el trance de intentar asumir este mal trago, he visto en Internet un foto montaje que me ha descolocado por completo. Una concejala de Lepe se ha despelotado hace unos días. Pues a nuestra querida presidenta de la Comunidad no se le ha ocurrido otra cosa que decir que si pudiera, ella también lo haría. Sólo imaginarlo puede provocar un problema cardiovascular grave e irreconducible. Dios, qué horror.
Creo que ver a Don Miguel con su famoso tanga negro en una de sus fiestas gays sería lo único que superaría este desastre.
Y es que este 20 de abril es un día significativo. Celtas Cortos rememoraban este día con melancolía. Jornada especialmente dura en el calendario.
Tal día como hoy fallecieron ídolos del Chori como Benny Hill o Cantinflas. Pero es que no sólo nació un asesino como Hitler. También Fermín Muguruza, otro impresentable terroristucho.

Lo mejor de un día como éste es que después viene el 21 y tenemos una interesante fiesta en ciernes. Y por cierto, viene O´Connell de su duro quehacer vascoence.

Y además tenemos una competi de Fifa. El último en caer eliminado será invitado por los 2 perdedores a comer en “La Ría”. Vamos que el Míkel paga seguro.

Se avecina un gran día 21. Todo sea para que se olvide pronto este mohíno y áspero día 20.
P.D: Parece ser que se confirma que el ensayo para retrasados mentales del otro día salió de la sucia y retorcida mente de Pablo “Paff”. Pronta respuesta obtendrá.

Cho Seung Hui

Éste es el rostro del día.

Por más vueltas que le doy, no logro hacerme a la idea. Leo y escucho todo lo que puedo intentando buscar una explicación. Como diría Carmen Laforet: nada.

He oído que la semana pasada, provocó varias falsas alarmas de bomba, sólo para saber por dónde solían salir los estudiantes en situaciones de pánico.
Pues parece, que puso unas cadenas en las puertas, para que la gente no pudiera salir. El tema es que no fue un momento concreto de enajenación total, sino que el tarado tenía pensado muy bien ejecutar su plan, desde días antes.
Luego pienso también que este tipo estaba ya en su último curso de carrera, por lo que es casi imposible que no tuviera amigos, que no conociera a alguien. Es que es inconcebible, joder.
Pero, ¿qué coño se te puede pasar por la cabeza para hacer algo así?
Decía un psiquiatra que en una sociedad tan individualista y competitiva como la moderna, una busca ser reconocido casi “como sea”… No obstante, me pregunto, ¿qué más le da ser reconocido si muere enseguida?
Porque esa es otra. El tío, cuando ya retorcidamente mascullaba la tragedia, sabía que iba a morir. Vamos, como una especie de terrorista suicida, pero a priori no tiene tampoco demasiada lógica, y es que Corea del Sur y EE.UU… pues casi íntimos.
En fin, que se me ha venido a la cabeza la imagen de Schwarzenegger entrando en la comisaría de policía en Terminator cuando liquida a no sé cuántos policías, impertérrito, sin inmutarse y disparando con total frialdad.
Una de las supervivientes al tiroteo en el edificio Norris Hall, en el que fallecieron 30 personas, ha asegurado que el joven iba vestido “casi como un boy scout”, con una camiseta de manga corta color canela y un chaleco de guerra negro. “Se paró a cinco pies (metro y medio) de la puerta y simplemente comenzó a disparar. Parecía muy minucioso, abatiendo a casi todo el mundo. Yo simulé estar muerta”. Acojonante.
Hay historias, como sucede en todo este tipo de tragedias que se quedan grabadas para siempre. Como la del profesor hebréo de 75 años que ha salvado la vida de varios de sus alumnos, bloqueando la puerta cuando llegaba el asesino.

Los estudiantes de Liviu Librescu, de 75 años y profesor de Ingeniería Mecánica en Virginia desde hace 20 años, enviaron varios correos electrónicos a la esposa del fallecido en los que le contaban cómo el profesor pudo bloquear el paso al pistolero y salvar sus vidas. Un tipo que se salva del holocausto, muere de esta manera…
Se ha reabierto el debate sobre el uso tan indiscriminado que hay en Estados Unidos de las armas, la facilidad de acceso a las mismas en Norteamérica y la famosa segunda enmienda a la que tanto aluden.
Personalmente, en eso, Estados Unidos me parece un país tercermundista. Que casi cualquier mindundi pueda acceder al comercio bélico es denigrante. Se crea un ambiente en que luego es más fácil que ocurran situaciones del estilo.
Y el ejemplo es fácil: ¿Quién no ha estado tan cabreado alguna vez, que ha perdido momentáneamente el control y quién sabe si de haber tenido cerca algún arma, la hubiera utilizado? Pues casi todo el mundo. Por eso, no tenemos acceso a ellas la mayoría de los mortales.
Cualquiera que alguna vez haya estado en un atasco en el centro de Madrid, haya escuchado a Roberto Gómez más de 2 minutos o haya discutido con el Míkel sabe perfectamente lo que se siente en esos momentos de ofuscación, en que no sabes muy bien lo que dices ni lo que haces.
Supongo que poco a poco se irán conociendo las causas reales de la carnicería del día de ayer. Aunque ya hay ciertos medios que apuntan cosas. Segun The Sun, el asesino habría dejado una especie de carta diciendo que iba a ir a por los “niños ricos”. Los que sepáis inglés, aquí lo podéis encontrar.
También, si uno se sumerge más en internet parece ser que el tiparraco pudo haber tenido una pelea con su novia, matarla y a partir de ahí no parar.
Más especulaciones: el demente podría haber dejado una nota en que decía que se le había obligado a llegar a esta situación.
He encontrado también un interesante análisis del suceso en las palabras del abogado Darío Kosovsky, de la llamada Red Argentina contra el Desarme, para quien los jóvenes en EE.UU. se limitan a seguir el ejemplo del Estado: “El uso de la violencia para conseguir la libertad”. A su entender, la política armamentista de Bush es una estimulación permanente a este tipo de fenómenos. En una sociedad donde hay un marco de conflictividad social y un regadero de armas, es probable que cuando se desata un conflicto se resuelva con el uso de armas de fuego.

Incluso hay algún que otro imbécil que ha publicado en su blog fotos del supuesto oriental homicida. Ya le he dejado un comentario sobre lo que opino de él.

Mientras tanto, mejor pensar en un proverbio chino: “la violencia es el refugio de las mentes pequeñas”.
P.D.: Por lo que sea, está habiendo problemas para publicar comentarios. Sencillamente tenéis que volver a registraros y ya está. Explico lo evidente, porque Rodríguez me ha pedido que lo deje claro.

Metro

Llega el Metro a Sanse. ¡¡¡Aleluya!!!

“La aldea más septentrional del norte” como la definía el isleño adoptado comenzará a conectarse con el resto de Madrid en el suburbano. ¡¡Por fin!!

El hecho de saber que podremos ir a Padrao, a “Destino”, al Bernabéu, al “Holly”, al “Irish Rover”…en fin, a infinidad de sitios sin depender del automóvil, con lo que podremos beber sin ningún tipo de responsabilidad hace que me sienta realmente feliz.

Además, el extranjero podrá acercarse siempre que lo desee y para el día en que se fije la fiesta de bienvenida (ya toca) de la nueva casa del Míkel, podrá venir quien lo desee sin excusa.

Por otro lado, me parece interesante saber que cuando a finales de mayo hayan quedado inauguradas todas las nuevas estaciones de metro -80 en total-, el suburbano habrá crecido un 30% con respecto a 2003. Se convertirá así en el tercer metro más grande del mundo, sólo por detrás de Moscú y Nueva York y superando en la tercera plaza al de París. Vamos que somos una ciudad cojonuda en lo que a transporte se refiere.

Como cambios más destacables del nuevo plano está su trazado, que prescinde de las líneas curvas y ahora sólo usa líneas rectas. Todos sus ángulos son de 90 grados, únicamente con líneas horizontales y verticales. Su dibujo, con un ligero parecido al del plano del Metro londinense, permitirá además que se introduzcan sin hacer modificaciones futuras estaciones.

Pues eso, que este cutre-post va dedicado al Metro y a esas futuribles juergas en las que podremos pasarlo de lujo sin preocuparnos por la vuelta a casa. El Míkel podrá volver a quedarse inconsciente en los andenes y el holgazán Rodríguez venir en alguna ocasión a la capital del Reino, porque no habrá problemas para aparcar.

Por cierto, lamentable que estos 2 sujetos no hayan puesto nada sobre el viaje a Alemania. De vergüenza. En cuanto a las estúpidas entradas de Del Rosal, sólo dedicarle mi más absoluto y maloliente desprecio.

Y a ver si Fermín nos cuenta algo de su viaje por Irlanda. Y “Pastas Surtidas” algo de su nuevo curro. Y los pasivos, que despierten de una vez. Y Marcelus, que se saque el pene, de cualquiera de los casposos de los que se rodea, de la boca y aporte su particular visión del mundo.

Sin más, me vuelvo a casa después de un largo día de curro. Para cumplir la tradición…regreso en coche.

El encanto de la historia

Leo la guía que nos ha servido, junto a la que llevaba el Míkel para conocer Berlín, y dice: “Berlín ha sabido encontrar la fuerza para luchar por su propio futuro bajo un mismo cielo. Y éste, en definitiva, es su encanto”.

Estos días nos han servido para comprobarlo.

Miércoles 5 Abril

El día de partida. Nuestro avión partía a eso de las 20:00, por lo cual, con el afán de tomar todas las precauciones posibles, dejé mi trabajo a eso de las 12 de la mañana y partí raudo hacia casa a preparar la maleta. A eso de las 17:30 el Mati, nos llevó a Rodríguez, su mujer y mi menda al aeropuerto.

El perro fue con su progenitor hasta Barajas. Barra esperaba ya en Berlín. No hubo suerte con CENSURADO. Pese a llegar bien de tiempo, el tipo que atendía en la zona de facturación nos asignó zona D. Vamos que entrábamos los últimos.

Y todo pese al íntimo acercamiento que el perro consiguió con el doble de Diarra. Un cachondo el negrito. Hasta último hora pensamos que nuestras maletas acabarían en Tegucigalpa o en su defecto en el Perú medieval. Sobre todo yo, cuando hacia las 00:00 no aparecía mi pequeño equipaje de unos 8 kilos de peso (casi como el de Sara…del doble de peso. Estas mujeres…).

Al final hubo suerte, aunque la ida fue tormentosa. Al contratiempo de estar separados se le unió en mi caso la presencia de 5 truchones hilarantes delante. Los más de 150 minutos que duró el recorrido fueron tan divertidos como que te metan un paraguas en el culo y después lo abran.

Gracias a Dios este símil se dio sólo metafóricamente, aunque cuando el calvo de ojos saltones, panza prominente y ramalazo a lo Boris sacó su revista “Zero” y empezó a mostrar a todos los asistentes la polla de uno de los protagonistas de su lectura favorita, temí lo peor. Vergonzoso lo del maricón sin pelo.

Una vez en Berlín, decidimos tomar un taxi, debido a la lejanía del albergue y lo tardía de la hora.
El crepúsculo próximo invitaba a descansar ante los días venideros.

Esa misma noche, nos tomamos nuestra primera “Salchichen” en Friedrichstrasse. Esta calle, perpendicular a la del hostal (Ziegelstrasse) y de 3 kilómetros de longitud es la más larga del centro de Berlín. Hasta la época del emperador Guillermo II estaba poblada de tiendas elegantes y hoteles de lujo.

La construcción del muro la fragmentó y su estación de S- Bahn fue apodada Tränenpalast, “la casa de lágrimas” en español.

Jueves 6 Abril

A eso de las 09:00 nos levantamos, sobre todo, debido a la escombrera que nos separaba de la luz de la mañana.

José Luis, alias “No soy un Mitshubishi, soy Johnny 5” fue el primero en despertar y ducharse. He de decir que la organización en el tema despertarse-ducharse-partir fue de lo mejor que he vivido en los viajes que he hecho con estos tipejos. No sé qué pensaran ellos.

Lo único, lamentar los deleznables (Grande Don Mariano) ronquidos que “Manolón” Barra profería todas las noches en su parte superior de la litera. Y es que, el amante de la obra y milagros de Luis del Pino fue el último en tomar posiciones y le tocó subir la escalera cada noche. Hay que reconocer que no montó tantos espectáculos como en Dinamarca.

José Luis se puso con su parienta en las camas que había juntas y Don Alonso cogió la más próxima a la puerta. Como somos seres a los que gusta dejarse notar, el Perro jodió su cama y pasó las 2 últimas noches durmiendo con el colchón en el suelo.

A pesar de todo, logramos hacer una chapuza (muy del gusto de José Luis) e irnos sin recibir broncas de nadie. Lástima perderse la cara del incauto que se tumbe en ese lecho próximamente.

El primer día, el plan era dar una vuelta por el grueso de la ciudad. Por supuesto, Don Miguel, para no llevar la contraria a su infame Modus operandi y seguir lo que su guía ponía, nos hizo dar una vuelta por Oranienburger y la sinagoga judía (la Neue Synagoge), en vez de ir directos hacia Alexander Platz. Comentar que esa sinagoga destrozada en 1938 en “la noche de los cristales rotos” fue reconstruida en 1988, en conmemoración del 50 aniversario de la trágica noche.

El desayuno fue de los que se quedan grabado. Ya fue duro enterarse de cómo había quedado el Valencia en Champions, pero nada comparable a comunicarse con la Brigitte Nielsen del café en que fuimos. El mejor ejemplo del conocimiento de nuestro alemán fue que yo acabé desayunando un té rojo (estábamos en la parte de la antigua RDA y no debía desmerecer), el Chori pidió “Chu” Capuccinos (a la quinta lo pilló la rubia de ojos punzantes) y Alfredo & Barra 2 platazos de mezclas siderales, con lechuga, tomate, queso, mantequilla etc… El cebón Barra quiso demostrar el por qué de su apodo y su cada vez más progresivo parecido a Jordi Estadella (nombrado en el viaje…no me pregunten muy bien la causa) y le pegó un mordisco de órdago a la mantequilla. Risas para empezar el día. Impagable.

Nuestra primera parada fue en Alexander Platz. Llamaban la atención los puestos que recorrían la reducida plaza. “Alex” como la conocen los berlineses. Era antiguamente el mercado de ganado. En 1805 recibió su actual nombre en honor del zar Alejandro I. Es uno de los centros característicos del tráfico y el comercio de la ciudad. Es digna de mención la Torre de la televisión llamada Fernsehturm construida hace unos 40 años. Al día siguiente subimos al Telésparrago como lo llaman los germanos, previo pago de 8,5€ y sin apenas cola. Fue cuestión de suerte. Imposible acceder a ella en otros días. Colas ingentes. Teníamos pensado haber podido desayunar, pero los precios nos parecieron improcedentes y declinamos la auto invitación. Ahora bien, las vistas son impresionantes.

Esta torre mide 365 metros si se incluye la antena. Nosotros nos quedamos en los 210 metros. Se sube en un ascensor que acomete el recorrido en unos increíbles 40 segundos. Tremendo, por cierto, el ascensorista que nos tocó. El perro está ya dudando en si cambiar de trabajo y pasarse a éste.

Desde Alexander Platz se puede decir que se está muy cerca del meollo. Fuimos a Marienkirche. Interesante. Es la iglesia más antigua de Berlín junto St. Nikolai. Medio divisamos el famoso fresco de 22 metros de longitud que data de 1485. También nos pasamos por Nikolaikirche, gran edificio gótico que, aunque empezó a ser construido en 1230, fue reformado casi en su totalidad en el siglo XV.

Yo creo que lo mejor de esta iglesia es la situación en que se halla. En torno a ella se extiende Nikolaiviertel, un pequeño barrio situado en el antiguo barrio de pescadores de Berlín. Sitio acogedor y que según dijimos, contrastaba con los grandes espacios abiertos del resto de la zona.

Cerquita vimos la plaza de Marx y Engels y la estatua de Neptuno. Don Míkel el brasas se hizo una foto con dos de sus principales referentes vitales. Se veía feliz al hombre con el agujero en la boca más famoso de la tierra. Desde aquella noche en que quedó con la galesa no debió divertirse tanto. Enfrente, chocaba lo antiestético de Berliner Rauthaus, “el ayuntamiento rojo”. Color bermellón que además definía la ideología de esta parte del muro.

Y he ahí donde radica una de las pequeñas decepciones del viaje. Apenas era localizable el muro más famoso del siglo XX. Vimos un trocito, pero que ni siquiera parecía real. Toda la parte del centro ha sido bastante eliminada y no es tan fácil como podría pensarse encontrar esta reliquia histórica. “La violencia es acción sin discurso” reza uno de los trozos que vimos. Buena definición.

Por cierto, que por ser una tía y ser aquella que aguanta al excéntrico y singular José Luis, Sara no se va a ir de rositas. Manda huevos que se gastara pasta en lo que a priori debía de ser un trozo del muro, pero que bien podía ser un trozo de teja del pueblo de ´Zé Luí Hamó´.

Para que nadie nos dijese nada improcedente a la vuelta, también estuvimos en el Check Point Charlie a pesar de que el amigo del Chori, ese cibernético camionero de Murcia había dejado claro en un foro que no merecía la pena ir.

De nuevo críticas del intolerante Barra ante la ocurrencia de SirPepe. Y es que si en su guía decía una cosa, había que cumplirla. Pero está claro que ver el único paso entre el sector americano y el sector oriental en plena guerra fría era obligado. Curioso como puede verse dependiendo de desde dónde se venga una foto de un soldado de uno u otro bando. La realidad es que se ha convertido en un centro de hacer negocios. Capitalismo puro y duro (si Marx…cerca estaba su calle…levantara la cabeza).

Me gustó mucho la iglesia real de Hohenzollern o Berliner Dom. Puro Neo-Barroco, se muestra imponente antes de entrar en Unter den Linden. Varias veces comentamos el hecho de que fuese la esposa de Guillermo II quien instase al kaiser a la construcción. Quería un templo luterano digno de la capital imperial… Lo consiguió. Es impresionante.

El capítulo de la entrada a este sagrado lugar bien merece un comentario. 5 entradas conseguidas a precio de estudiante con carnets, todos menos 1 falsos, para acceder. Bien pensado, qué cojones tenemos. Si el hierático imbécil que cortaba entradas se hubiera dignado a mirarlos habría visto al Chori con 10 años menos o 2 carnets míos, ambos caducados… Dentro del imponente monumento se demostró una cosa, evidente, pero que a veces da que hablar. Alfredo y José Luis decían que no les apetecía subir unas 270 escaleritas de nada, porque al día siguiente íbamos a ir a la torre de la tele. Quedó más que claro, quién coño es el lastre. De pena…

Al final, por pura decencia vinieron. Las vistas desde arriba, muy llamativas. Llamativo, asimismo cómo una vez que se llega a la parte de arriba, todo se estrecha y parece que uno sube por un submarino. Hubo un viejo que bajaba al que literalmente espachurré.

Este jueves decidimos comer en uno de los múltiples puestos de CurryWurst & Bier que adornan el paisaje berlinés. Comprobamos que los gorriones son bastante más listos que las palomas, a las que cariñosamente conoce Don Miguel por “ratas voladoras”.

Sin apenas descanso, nos adentramos por Unter den Linden, la avenida más famosa de la ciudad. Pura historia. Rodeada de historia y que conecta esta zona tan rica en monumentos como por ejemplo la isla de los museos con la joya de la corona: Brandenburger Tor.


Su simbolismo es incalculable. La puerta era el antiguo símbolo de Berlín, recuperado tras la caída del Muro. Durante 1732-1734 el rey Federico Guillermo I ordenó construir, al oeste de la ciudad y a lo largo del Spree, una sólida muralla. Las murallas fueron destruidas entre 1867 y 1868 y quedó aislada. Construcción clásica de 65 metros de longitud, 11 de profundidad y 26 de altura. En su parte superior está coronada por la cuadriga de la Victoria.

Nos pareció chocante conocer que estaba destinada a llevar el nombre de Carro de la Paz, pero que siempre haya sido asociada al militarismo. La noche del 20 de enero de 1933 Hitler organizó un desfile con antorchas bajo la misma, por lo que se convirtió en un símbolo monopolizado por los nazis, hasta la entrada de los rusos en 1945. Es la zona en que más gente suele pararse a hacerse fotos.

A mano derecha según se llega, se alza majestuoso el Reichstag. Sede del parlamento alemán desde 1999. Según mi gusto, un monumento perfecto y en un contexto que aumenta su hermosura al estar rodeado de césped. Las colas para acceder a su cúpula nos parecieron prohibitivas. Al Reichstag le tocó el triste destino en convertirse en el símbolo de la caída de la democracia alemana. Los nazis lo incendiaron el 27 de febrero de 1933 y ello fue la justificación esgrimida por Hitler para suspender los derechos constitucionales. Tiene un aire de palacio que me encantó.


Sabiendo que ese jueves a las 18:00 se podía acceder a los museos famosísimos que tiene Berlín de forma gratuita decidimos hacer tiempo hasta esa hora, paseando rápidamente por Gendarmenmarkt y por la Bebel Platz.

La primera la veríamos más profundamente al día siguiente.

En cuanto a la BebelPlatz, se puede decir que ´grandioso´es su mejor epíteto. Plaza amplia y rodeada por la Ópera, la Alte Bibliothek y St. Hedwig, nos encantó por la historia que encierra. Y es que Berlín es eso: Historia.

La plaza es famosísima, porque el 11 de mayo de 1933 los nazis procedieron a hacer una pira con todos los libros considerados “no alemanes”. Una sencilla trampilla en el suelo, por el que se ve una habitación blanca con estanterías vacías recuerda aquel evento.

Estos momentos sirven para darse cuenta de lo que tuvo que ser el nazismo. Don Miguel I “el obeso” de hecho seguía flipando. Y es que su guía le sirvió para conocer más detalles que aparentemente desconocía. Al final del viaje, ya casi sabía que la guerra la perdieron los alemanes…

Bajamos un poco por Mitte y llegamos a la Postdamer Platz. Se puede decir que es una de las partes más modernas de Berlín. El origen de la plaza se remonta a 1838, año de la construcción del primer ferrocarril, la línea Berlín-Postdam. Vimos el Sony Center y sus vanguardistas propuestas.
Allí nos tomamos unas birras. Asquerosa combinación la de los ínclitos Barra & Rodríguez que se mamaron un litro de cerveza con zumo de mango. “Es por probar lo que tienen los alemanes” decía el cojo manteca. No se pidió cosas más raras esa tarde…

Bastante tocados ya de la paliza que nos habíamos dado llegaron los museos. Sinceramente creo que los vimos con excesiva celeridad, pero el cansancio era evidente.

Primero fuimos al Pergamon Museom. Edificio de una grandiosidad inabarcable. Se construyó a finales del siglo XIX para albergar las importantes colecciones procedentes de distintas expediciones arqueológicas.

Descomunal la sala del altar de Pérgamo (foto mostrada en el post anterior) con un friso original. Parece que uno se traslada a la época griega. El perrete, experto en el mundo del arte, quedó gratamente sorprendido por la puerta de Ishtar y por los frisos de las paredes anexas con la Vía de las procesiones.

Creo que fue uno de los pocos lunares del viaje. Debíamos haber profundizado más en los museos.

El siguiente al que fuimos fue el Altes Museum, en que el calor se hacía notar debido a que no dejaban quitarse los abrigos, supongo que para no joder ningún elemento expuesto. Vimos el busto de Nefertiti y mucha de la escultura egipcia de la época. El Chucho destacó la presencia de sarcófagos y ataúdes de madera, no demasiado comunes.

El Alte Nationangalerie puso el final del día. Los 3 tipejos que presumían de ser grandes turistas tirados sobre cualquier amago de sofá que encontraron, mientras un servidor y la culta Sara disfrutaban de las varias plantas de la pintura allí encerrada. Manet, Delacroix, Cézanne, Degas o Rodin fueron lo más observado. Seguramente, porque ya estamos planteando un próximo viaje a la tierra de Moliére.

El Chori ya pedía clemencia, así que nos fuimos de la Museumsinsel. Cenamos en una especie de italiano en que hacía mil grados y donde una vez comprobamos la capacidad alimenticia de Manolón. ¡¡¡Cómo se puso el cerdo del Míkel!!!

De los hechos más indignantes acaecidos en el viaje sucedió esa noche. Bajamos a la especie de bar que había en el albergue los 3 hombres. Dejamos a las 2 mujeres que se abrazaran juntos en sus camitas. En medio de la primera cerveza se sentaron enfrente de nosotros más de una decena de tías, alemanas todas, de entre 15 y 20 años despampanantes.

Había una vaca asquerosa diciendo burradas en la barra y cuya ligereza a la hora de enseñar su hucha no dejaba lugar a la duda de que más de una vez han debido de practicar el medievo con su culo. Pasamos de la elefanta y nos centramos en las otras. Había al menos un par de ellas muy ricas. Alfredo quedó prendado de una morena. El émulo de Díaz de Mera (por eso de no dar la cara en el momento oportuno), Don Miguel se dio la vuelta descaradamente y se colocó como quien está en el cine viendo una película. Acojonante, los huevos del Barra. Hasta ahí bien.

Todo cambió de color, cuando el caballero empezó a dar cabezadas, cuando no eran ni las 11. De vergüenza. El perro y yo tuvimos que pensarnos muy mucho volver a dirigirle la palabra en los siguientes días. Una pena, pero nos fuimos al sobre.

Viernes 7 Abril

Tras el palizón del día anterior, decidimos alquilar unas bicicletas para ampliar el abanico de posibilidades. En un primer momento, tras visitar el pirulí teutón y zamparnos unas salchichas y una hamburguesa en AlexanderPlatz pensamos en cogerlas allí, pero eran muy caras. Así que siguiendo la trastocada guía de Mr. Barra nos dimos una vuelta de la leche (casi todo cuesta arriba) hasta encontrar un sitio en que se alquilaban a 5€ al día.

Allí llegamos tras sufrimiento y había un tipo, bastante entrañable, cuya jeta era similar a uno que sale en Tango & Cash y que no hablaba ni papa de inglés. Al César lo que es del césar. Igual que el roncador humano Barra dio pena el día precedente, le echó 2 cojones y consiguió entenderse con el germano. 5 bicis naranjas con sus respectivos candados y llaves para no perderlas.

José Luis alias “el manitas” se encargó de cargarse una de las llaves. Al día siguiente tuvimos que mentir al bonachón bicicletero. Joder el tío hasta nos vino a buscar después casi rogándonos que se la diésemos. Muy dignos nosotros (y sobre todo, muy lentos…tiene huevos que nos pillase) le espetamos que no la teníamos. Que no insistiese. José Luis se deshizo de la prueba minutos después.

Si el jueves pudimos recorrer unos 10 kilómetros a pata, estas bicis (algo precarias) nos sirvieron de excusa para hacernos unos 30. De esa forma pudimos además de pasear por todo el centro, llegar al Olympiastadion. Estadio olímpico impresionante. A la entrada se ven 2 enormes columnas, con los aros olímpicos equidistantes de ambas. Hitler organizó los juegos olímpicos de 1936, que fueron un colosal éxito alemán y que además coronaron a Jesse Owens. Estadio que inmortalizaría años después Leni Riefenstahl.

Al haber sido remodelado para el Mundial del año pasado daba gusto verlo. En serio, un acierto pegarnos la paliza de llegar hasta él. A mí me encantó.

Ese día comimos en un restaurante bastante majo de camino al estadio. Parecía que no íbamos a dar la talla tras el copioso desayuno salchichero, pero ni mucho menos. Tras deliberar sobre lo que podía significar un plato u otro, acertamos. Yo recibí ciertos insultos por pedirme un postre compuesto por un pastel y trozos de manzana. Buenísimo. Los cafres sólo tomaron cafés.

La vuelta, una vez visitado el estadio olímpico pretendíamos hacerla rodeando el río Spree, pero fuimos tan inútiles que nos equivocamos de río y lo que estuvimos siguiendo un buen rato fue un afluente del mismo. Lo bueno de las bicis es que nos permitía acortar distancias que el día anterior se nos hicieron eternas.

Nos paramos y descansamos un ratito en Gendarmenmarkt, la plaza más monumental de Berlín según todos los entendidos.

Volvimos por el Check Point y ahí empecé a notar una ligera molestia en la rodilla. No quise alarmar a mis compañeros de trabajo y aguanté estoicamente, a pesar de que los dolores aumentaban. Acabé cojo la noche. El perro me siguió. El viernes noche, que lo pasamos cenando en un kebab y tomando unos licores en un pub irlandés de la zona de Hackescher Markt.

Cerquita del albergue. Una zona algo pija en la que te fichaban los porteros de las discotecas. Reconocer la hombría de Rodríguez que fue capaz de beberse una cerveza con algo verde…Qué huevos. La definición sobre el sabor fue “algo así que sabe al Fresquito de toda la vida”.

Sábado 8 Abril

Antes de devolver las bicicletas y tras habernos pateado la ciudad de arriba a abajo, dedicamos este día para más relax y compras. Por ello bajamos, tras desayunar en el albergue al barrio de los turcos, la zona conocida como Kreuzberg.

Las tiendas que tanto anunciaba Paco León en la Sexta no fueron tales. Los insultos a la persona del “Luisma” fueron continuados. La evidente cojera que marcaba mi andar y el del perro fueron motivo de burla por parte de los otros 3 acompañantes del viaje. Malditos cabrones.

Una vez devuelta la bici, nos quedamos por la zona a disfrutar una nueva birra (bebimos unas cuantas, todo sea dicho). Yo empecé por un suave zumo de plátano. La gentuza hizo bromas…

Esa tarde nos tumbamos en un parquecito enfrente del “ayuntamiento rojo” y descansamos mientras los tortolitos hacían sus compritas. Dimos una vuelta enorme más adelante por la puerta de Brandenburgo y por el Reichstag, esta vez siguiendo correctamente el cauce del río Spree. Dejamos a un lado el Palacio de Congresos y volvimos en un agradable paseíto. En el albergue vimos el partido del Barça rodeado de putos catalufos, a la vez que unos y otros nos preparábamos para salir un ratillo.

Don Miguel me insultó gravemente al llamarme “Fantasma” sobre las proporciones bíblicas del resultado de mis visitas a casa del Sr. Roca. Se mofaba de mi ligero estreñimiento. Maldito cabrón. La realidad es que a la mañana siguiente, mientras Rodríguez me esperaba para ir a ver a Fernandito Alonso, dejé caer un par de troncos en el aserradero dignos de contar a los nietos. Hice historia.

La noche del sábado los tórtolos se fueron para la camita (supongo que a darse besitos y hablar sobre temas variopintos). Los 3 machos sobrevivientes decidieron ir a la zona donde habíamos alquilado las bicis, o sea, a tomar por el culo y meternos en una fiesta de satánicos.
Cenamos como el mismísimo Lucifer para no desentonar y rodeados de D´Artagnan, el Lazarillo, el hijo de Germán Yanque disfrutamos de una inmensa hoguera y de los recuerdos guerracivilistas de Don Vicente Rojo y el Perro.

Domingo 9 Abril

El día que nos volvíamos, tras comprobar la inutilidad de los iraníes al ping pong, fuimos a desayunar en uno de los típicos bares/restaurantes que suelen utilizar los alemanes los domingos por la mañana para ponerse como cerdos.

Patética la actuación del Sr. Manolón Barra que apenas probó un poquito de melón y unas uvitas laxantes a pesar de pagar el buffet libre. Los demás nos pusimos como el tenazas. Volvimos en tren hasta el aeropuerto y tras despedirnos de una ciudad maravillosa a la que tenemos que volver antes o después, subimos en el avión de Easy Jet que nos dejaría en casa.

La tristeza de Don Miguel al no cruzarse con el calvo que le iba a borrar (nuevamente) el cerete chocaba con mi alegría tras conocer que un gol de Raúl a pase de Emerson (toma ya) abría el camino para que el Madrid se haya puesto a 2 puntos del Barça (A ver si dura).

Yo empecé mi régimen tras unos días de excesos y con un halo de tristeza nos dimos cuenta de la aventura que se nos va para volver a la monotonía cotidiana.

Vuelvo a leer la guía y veo que Berlín es entendida como “una ciudad obligada a mirar continuamente al futuro. Siempre en tensión, en un esfuerzo por transformarse en algo diferente. Transformaciones profundas que han hecho de ella una ciudad no siempre fácil de entender y aún más difícil de explicar”.

Estoy muy contento de haber visitado esta ciudad. Madrid tiene la estatua al ángel caído. El mundo tiene a Berlín, la ciudad que tantas veces ha caído, pero que siempre resurge, como el ave fénix para demostrar que lo mejor siempre está por llegar.