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Sombreros de Copa

Bueno, pues nada. Enhorabuena al Sevilla. Son campeones de Copa.

0-2 en la final, como predijo el Míkel, y un nuevo título para el equipo dirigido por ese impresentable que se hace llamar Del Nido. Capel y Navas goleadores.

Partido precioso en sus primeros minutos y que, quizás, fue más intenso que bueno a partir de ahí. Poquito de las estrellas atléticas. Y los putos sombreros por todos los lados. ¿No les ha dado vergüenza ajena ver en el palco al ‘tonto laba’ de Del Nido con ese sombrero? Vaya personaje. A ver si lo meten en la cárcel de una vez. Antes que a Fabra, espero.

El encuentro que medía a los dos únicos conjuntos españoles que han ganado al Barça esta temporada dejó un extraño regusto. El Sevilla, que ha hecho una temporada irregular gana un título y se mete en Champions. El Atleti, otro tanto de lo mismo, también se va con un triunfo y además europeo.

Lo siento por los amigos atléticos que tantas ganas tenían de revivir el doblete, pero ya deben pensar en la temporada que viene y en mejorar ese centro del campo y esa defensa. Seguro que habrá más opciones de disfrutar de una final con el Atleti como protagonista. Y seguro que no hay que esperar tantos años.

Y volviendo a lo apuntado antes. El Míkel (con diferencia, el tipo que menos sabe de fútbol de todos nosotros) ha acertado el resultado final. Tiene cojones. Porque no es la primera vez. A veces pienso que el tío sabe algo que los demás ignoramos. En fin… Que sepan los colchoneros que lo ha celebrado metiéndose una botella de vodka con sus entrañables amigos Barbitas y Bofio. Ahí es nada.

Olvidemos toda la temporada ya. Del Bosque da la lista hoy. Empieza lo verdaderamente importante del año. ¿Se imaginan a Iker levantando la copa en Sudáfrica el 11 de julio? Dios, qué orgasmo.

El Atlético ya tiene su Uefa

El Atlético de Madrid ha ganado la Copa de la UEFA por primera vez en su historia. 48 años después de aquella olvidadísima Recopa, el Atlético vuelve a ser reconocido en Europa.

Con un ajustado 2-1 en un partido bastante bueno en la primera parte y bastante discreto en la segunda, tuvo que llegarse a la prórroga donde una jugada aislada entre Agüero y Forlán definió el encuentro.

Las finales hay que ganarlas. Da un poco igual cómo. Esto se valorará con el paso del tiempo. El gran héroe fue el uruguayo Diego Forlán, con diferencia el mejor jugador del choque. Los dos goles y las mejores jugadas como aquella en que Agüero fue objeto de la anulación de un gol, cuyo balón salió fuera (ver repetición de Telecinco y del infame narrador).

Yo me alegro por Camilo, por Rubén, por el Papo, por mi coleguita Pablo del Máster y por otros conocidos que son de ese conjunto tan particular, tan diferente, tan sufrido, tan único. Ellos se merecen más que nadie esta victoria y por ellos me alegro.

La realidad es que el Atlético tiene bastantes deficiencias en algunas líneas y que probablemente haga algún cambio importante a final de temporada, pero que les quiten lo ‘bailao’.  Ahora encima queda la final de Copa para terminar de redondear la nueva temporada del doblete.

Lo dicho: ¡¡Enhorabuena Atlético!!

P.D. Se ha confirmado y Paco González no ha hecho el Carrusel Deportivo esta noche. En uno de los vodeviles más lamentables de la radio deportiva española, el resto de compañeros hicieron de tripas corazón y sacaron adelante un mediocre programa. Todavía no me llega a entrar en la cabeza que este tío haya sido apartado definitivamente de la Ser por algún directivo lumbreras que evidentemente no quiere lo mejor para su radio ni para sus oyentes. Habrá que seguir los acontecimientos. Pero si la sangre llega al río, más de uno se puede llevar un buen disgusto. Y más de una sorpresa.

Hoy gana el Atleti

Creo que la ocasión lo merece. Hoy es el día del Atlético de Madrid.

Le hemos dado la importancia que merecía al asunto. Si no, no se entiende que hayamos pasado el pub 25 al sábado. Hoy es un día grande para los colchoneros. Van a ganar su primera Copa de la UEFA. Nada menos.

Porque creo que todos tenemos claro que el rival, por mucho que haya eliminado a la Juventus o al Hambugo no puede comparse a un conjunto que tiene a Agüero, Forlán o Simao. El Fulham es bastante bacalá.

Recuerdo perfectamente el año del doblete atlético. Y me alegré mucho. Hasta el punto de saberme de memoria el himno histórico rojiblanco. «Jugando, ganando, peleas como el mejor, porque siempre la afición se estremece con pasión, cuando quedas entre todos campeón…».

Sé que a los colchoneros les repatea que los madridistas no sintamos el mismo odio (deportivo, obviamente) que ellos nos tienen o que nosotros profesamos al Barça. Esto es así. No se puede imponer. El Atleti nos cae bien. Y por eso, hoy gritaremos los goles del Atleti como propios.

Creo que salvo el Míkel, que abiertamente ha confirmado que irá con el conjunto británico, los demás vamos con el equipo de Quique. Ese conjunto que sólo ha ganado dos partidos en todas las rondas. Ha eliminado a Galatasaray, Sporting de Lisboa, Valencia y Liverpool ganando 2 partidos, empatando 5 y perdiendo 1. Como aquel PSV de infasto recuerdo.

Yo, sinceramente, pienso que puede ser un paseo. No digo que vaya a ser como el 4-0 del Sevilla al Middlesbrough, pero sí creo que no sufrirán. Y eso, a pesar de ser el Atleti.

De Gea, Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López, Raúl García, Assunçao, Reyes, Simao, Forlán y Agüero son los elegidos para levantar el trofeo.

Has esperado mucho Atleti… hoy te toca.

Pub nº23: Ugly Paddy Irish Pub

Era un día importante. Por muchas cosas. Futbolísticas y no tanto.

El Ugly Paddy Irish pub fue una excelente elección de don Miguel Barra. Tras el chasco que supuso The Towers Irish Pub con su nulo trato y vergonzante actitud, nos resarcimos. La atención fue exquisita. Todo fue discreto, cordial y ágil. Más que aceptable.

Digamos que el pub está situado en plena Latina. Al lado de la plaza del Humilladero. Los que hemos pasado fiestas de la Paloma por allí conocemos la zona. Pero cierto es que el pub no nos sonaba mucho. Es bastante reciente.

El pub es pequeño. Una sola planta dividida en dos espacios. Primero el que se encuentra según cruzas la puerta y que tiene a la izquierda una pantalla, un sofá cómodo, una mesita y una serie de sillas bastante particulares. Después la barra (pequeña, pero coqueta). Entonces uno se encuentra ante una especie de parteluz que separa ambos ambientes. Ese segunda parte tiene una pantalla mucho más grande, y lugar para que haya gente de pie. Al fondo lo baños. Ya está, es todo. Poco, pequeño, pero tremendamente acogedor.

Esto ya se sabe, va por gustos. Pero, por ejemplo, Ortigoza que hace ya tiempo que le va dando vueltas a su sueño y en espera de su próxima jugada maestra de naipes (repóker) comentaba que él quiere un tipo de negocio como ése. Recogido y con un punto entrañable que gusta.

Al ser un día de bastante calor en Madrid, salvo una Guinness que tomó Del Rosal optamos por las rubias. Bien acompañadas por unas merecidas tapas y más adelante por unos perritos calientes buenos, pero eso sí, carísimos (3’50€). El precio de la rubia era de 4€ y la negra 5€, con lo que no estuvo del todo mal.

Hubo un punto obviamente más que negativo: el ambiente. Nulo. El jueves es un día fantástico para salir, especialmente en primavera, y los bares suelen estar llenos. Hay gente por la calle, tomando cervezas en las terrazas y los jovenzuelos de mente descarriada con ganas de hermanarse con féminas de toda clase abundan mires por donde mires. Pues aún así, prácticamente nadie en el pub.

Y encima era un día de fútbol. De fútbol europeo. Ya sin el Barça de los aspersores sueltos, el epicentro del balompié a la espera de que comience el Mundial estaba en Anfield. En ese mágico escenario en que el Madrid salió humilladísimo el año pasado, el Atlético selló su pase a la final de la Uefa con un fútbol discreto, pero suficiente para eliminar al equipo del Míkel, que sólo pudo rumiar la derrota con bastante dignidad.

Creo que todos nos hemos alegrado enormemente por el pase a la final del equipo rojiblanco. Nos cae bien el Atleti. Recordábamos, claro está de aquella final en Gerland, ante el maravilloso Dinamo de Kiev con el segundo mágico tanto de Blokhin que Ortigoza explicaba desde su retina colchonera. El Papo y Ortigoza estaban que no cabían en sí de gozo.

Hubo muchas conversaciones interesantísimas. Del Rosal y su analogía sobre Ronaldo y Geremi (desternillante), el Míkel y su preparación para la carrera de dentro de una semana con banquete posterior (al que sólo podrán asistir cerdos; que nadie se ofenda, pero parece lógico), Ortigoza y su negocio ya medio en mente (es la primera vez que de verdad se nota a nuestro amigo con el primer esbozo real de lo que será su planning futuro), el Papo que sigue con su escalada y mirando en la agenda para ver si se puede ir a Hamburgo y mi menda pensando un poco en todo: Geremi, la carrera, el negocio y futuros viajes (¿julio en Reino Unido, señores cerdos?).

Lo dicho, por tanto: muy buen pub, buena disposición y aunque no será el número 1 de la lista, tendrá una entrada más que digna en el Top de Bebedores.

P.D. No, amigos, no me he olvidado del documento gráfico del 23. Yo he estado en muchos bares, en muchos pubs irlandeses y la originalidad es algo que siempre me ha encantado. Lo que pude ver en el baño del Ugly Paddy es tan curioso como digno de ser loado. Grifos de cerveza en el baño!!Pero no, no piensen mal. Sale agua. En fin… no podía ser perfecto.

Hasta la semana que viene.

Pub nº 8: The Quiet Man

—Esta mañana se tomó algunas libertades con mi hermana.

—Sólo le deseé buenos días.

—Sí, pero pensaba en buenas noches.

Cualquiera que admire el estilo irlandés de sentir la vida debería ver alguna vez (probablemente más de una) El hombre tranquilo. Esa genial película de John Ford en que se retrata al estilo de Dublineses la cotidianidad de la isla verde.

Quizás fue por este detalle por el que Fermín eligió The Quiet Man. El pub se muestra imponente en la calle de Valverde 44. Gran barra, buena decoración, ciertos toques reconocibles e incluso una especie de reservado rodeado por una madera digna de cualquier coro eclesiástico.

Ahora bien, los camareros esencialmente son la gran lacra de este lugar. Lentos, descuidados, torpes y casi lindando con la grosería. Para más inri, nosotros íbamos con especial interés por ver la vuelta del Sevilla-Barça. Allí hubo opción de ver el Getafe-Málaga. Lamentable.

Al menos habremos de reconocer lo sabroso de la cena y lo bien servidas que estaban las cervezas.

Realmente estuvimos en el bar poco más de 1 hora. Quizás sea el dato fundamental para entender lo que por allí vivimos.

Fuimos 7. Nada menos. Va aumentando el clan de los irlandeses. Allí que vino Rubén que cambió de bar por una noche. Los demás, los de siempre. Incluyendo Rodríguez y su compañero inseparable, ése que lleva pegado en el DNI: la gruñonería. Típico “cascarrabismo” de serie. El Míkel nos hizo esperar, llegó tarde por no sé qué milonga. El caso es que conseguimos desplazarnos en 2 coches.

A las 23:00 ya buscábamos un bar donde ver la segunda parte del partido en la cumbre. La solución fue el famoso Palentino. Típico bar con precios de la época de Franco y en la que envuelven el colesterol en pan. Todo rociado con cervezas a 1€.

El partido nos dejó la eliminación del Barça. Y probablemente uno de los mayores y mejores ejemplos de cómo se juega al límite. La segunda parte del conjunto de Guardiola fue un salmo al fútbol que habría que leer cada semana. A bote pronto recuerdo 5 ocasiones de Messi, 2 de Ibrahimovic, la jugada megalómana de Iniesta, el gol de Xavi… y las paradas de todos los colores de ese coloso al que llaman Palop. Encuentro espectacular. Grandioso. Inolvidable.

Por cierto, el Atleti ha remontado y huele a finalista de copa. Sí que es cierto que tiene algo ese equipo que lo hace especial. Enhorabuena a los premiados.

La noche terminó con los banqueros en casa para descansar y seguir robando a los ciudadanos al día siguiente y el resto de ciudadanos en la Haka maquinando cómo montar un negocio con el que robar a los banqueros. Paradojas tiene el destino. Tras 2 copas más nos fuimos a la cama.

Porque esta mañana había que madrugar para terminar de perfilar la web y seguir con esos papeleos inacabables. Poco a poco coge forma el asunto.

La noche mereció la pena. Como casi siempre. Son ustedes buena compañía.

Enlazando vidas

Otra noche en que he dormido mal. Y poco. Pensamientos, dudas, preocupaciones, cansancio.

Me levanté pronto y decidí conocer mundo. Sin salir de casa. Poco dinero, ya saben. Siempre digo lo mismo, no me canso: si fuera rico, estaría todo el día viajando… y viendo cine continuamente. Internet te lo permite.

Todo empezó hace más o menos una hora y media. Procedía a seguir analizando empresas de servicios editoriales y sus ofertas. Estudio de mercado, le llaman. Pero me evadí. Defecto de fábrica.

No me pregunten por qué. Tal vez, porque a las 4 de la mañana, puse un momento la radio y hablaban sobre algo acaecido en Groningen. Me encanta el nombre de esa ciudad. De siempre. Me recuerda a cuando era pequeño y siempre ponía la radio para dormir. Recuerdo perfectamente poner la radio mientras narraban fútbol. Jugaba el Groningen con el Atlético de Madrid.

Fui al oráculo de nuestros días (Camilo dixit) que es Google y me paré a ver Groningen. Cuando estuve con el Míkel y el Perro en Holanda no nos alcanzó como para llegar al norte del país. Vimos mucho, pero nunca lo suficiente.

Siguiendo parada en google: “vivir en Groningen”. Tantas veces he pensado en la suerte que tuvo el Míkel de ir un año a Manchester y los buenos amigos que conserva. ¿Y si cualquier día pierdo la cabeza, lo mando todo a la mierda y me voy a Groningen?– me dije. Caí entonces en un documento formado por preguntas y respuestas acerca de la vida en esta ciudad. Curioso, cómo insiste el protagonista en lo exigentes que son en la universidad de la ciudad.

¿Por qué no fuimos a Groningen? Era diciembre, hacía mucho frío y no podíamos escaparnos hasta tan arriba. Aquel paseo por Haarlem a las 6 de la tarde con frío, lluvia y noche. Qué ciudad más maravillosa. Repasé entonces el post en que anunciábamos nuestra partida. Ni siquiera el post viaje. El antes. El de las ilusiones por lo que llega. Incomparable sensación. Tenía 2 comentarios: uno de El Sagutxo Solitario. Aquella chica que tiene un blog fascinante, íntimo, cercano y tremendamente tierno. He leído los últimos post que ofrecía. Me gustó mucho aquél en que describía sus sensaciones en una boda a la que asistió. Dice: La mayor parte de las veces me gustaría estar con una sola persona porque los grupos me abruman y me molestan los diferentes niveles de confianza. Qué gran verdad.

Después de El Sagutxo y pensar por un instante en lo bonito que es San Sebastián, volví a su perfil y observé que entre los enlaces de los blogs que sigue (15) hay uno que automáticamente me obligó que lo pinchara: A las 11 en la imprenta. ¿Qué quieren? Deformación profesional. El blog es de un chaval de Oviedo que vive y estudia en Southampton. Toma ya. Más sensación de que la vida se te escapa de las manos sin haberlo visto todo. Y ese poema maravilloso que me viene a la cabeza, que describe la distancia y que termina con ese “No hay columna vertebral que sostenga el cielo que cae sobre ti cuando se precipita la distancia como aguacero, sólo arena que cae una y otra vez por el mismo puño”.

Este chaval, de Oviedo (maravillosa ciudad), describe su estancia en Reino Unido. Su día a día. He retrocedido para encontrar el comienzo de su viaje. Ciudades frías como las nórdicas deberían alejar. A mí siempre me han atraido. Divertido leer cómo vio el partido entre el Atlético y el Liverpool de hace casi un año. Divertidas preguntas las que a veces se hace.

Miro la gente que tiene enlazada y veo otro link al que debo pinchar inexcusablemente: proyecto de escritora. Le encanta Lorenzo Silva -¿a quién no, no creen?-, come en diversos restaurantes para hacer acopio de información de cara a su futuro libro y hace poco ha estado en Budapest. Más morriña. Enttro en un apartado anexo de su blog en que se centra más en sus escritos y proyectos y veo una frase de José Vasconcelos: “Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía”. Verdad, verdad, verdad. Remata la autora: “Y así es como quiero volver, con la melancolía de que ha terminado algo hermoso. Con la maleta repleta de recuerdos, de aventuras vividas y de instantes robados al tiempo“.

¿Robarle instantes al tiempo? ¡Cuántas veces habremos pensado en ello! Y uno vuelve atrás y ve a Momo y los hombres grises y los puros hechos con el tiempo de las vidas ajenas. Y ese poema de Gil de Biedma que tantas veces me percute. O aquél otro de Argensola que me viene a rescatar. (Suspiro).

Volvemos a la realidad. Si en unos años el proyecto editorial que tengo entre manos saliese bien, habrá que estar atento a todo este tipo de escritores de nuevo cuño, de la generación cibernética.

Cada vez que me meto a dar vueltas por diferentes blogs, me planteo algo que posiblemente acabe haciendo. Me encantaría poder recopilar en un libro los mejores post que he visto en los blogs que recorro de vez en cuando.

Y bueno, nada más, que tengo muchas cosas que hacer. No se quejarán. Hoy les he dado a conocer a una chica de San Sebastián de la que hacía tiempo no sabía nada, a un chaval ovetense afincado en Guirilandia y una escritora en ciernes que vuelve de su viaje por la tierra de Imre Nagy. Ya saben… vidas, como la suya o como la mía. Imbricadas.

Qué bien he dormido y cuánto he escrito

¡Grandioso fin de semana!

Viaje a la Castilla querida. A la madre de todos. En este caso a Pucela. Uno de esos lugares recordados en la historia de España. Ex capital del Reino y recordada por Don Juan. Por el hijo de Don José. Zorrilla. El archivero. El poeta. El de leyes. El amigo del emperador mexicano.

Una tapa, un rueda, una gran conversación, un chiste, una canción… sobre todo una gran compañía.

Cuando uno se escapa en estos viajes relámpago piensa y a veces sueña con escaparse del angosto día a día. De no darse cuenta de cómo aparecen las marcas de colmillo bajo el reloj de pulsera… (joder, lean a Cortázar… genial). Quizás en algún momento…

Y entonces uno vuelve a casa tras esas 24 horas alejado del ruido cotidiano y resulta… que hay liga. El Atleti hace una de las suyas, completamente inexplicables. Y el cagómetro aumenta. Si me lo dicen hace un mes, no me lo creo.

Para terminar uno ve la debacle de los nacionalistas y otra sonrisa surge antes de irse a la cama. Aunque de pensar en la podredumbre de la clase política, sinceramente no creo que el cambio que pueda darse vaya a modificar la sucia sensación que envuelve a tanto mangoneo.

En fin, empieza una nueva semana. A ver qué tal. Se acerca el viaje a la Irlanda del Norte que todavía no conocemos. Se acerca la primavera. Se acerca el Madrid.

Historias quedan pendientes. Muchas por vivir… y por contar. Como la de aquél que todos conocemos y que hace tiempo que oposita para dejar en pañales al Don Juan de Zorrilla.