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Archive for 30 junio 2010

La España más onírica

Que la vida es mascada a través de una serie de parámetros insondables, propios de cada ser y tan íntimos como puedan ser los sueños de cada uno es una evidencia. Que lo que para aquél es blanco y para el de más allá es negro es inutilmente discutible. Pero según avanzamos por nuestros caminos y hacemos acopio de experiencias subjetivas, vemos (al menos, veo) que algo tan primigenio e insustancial como el fútbol, especialmente cuando juega tu selección nacional, se convierte en el vínculo temporal que todos los apasionados a este histórico deporte utilizamos para llegar al éxtasis. Y como dijo Lope de Vega, «el que lo probó, lo sabe». Porque la afirmación parece gratuita, pero es certera: no hay nada comparable como ver junto a tus compañeros de fatigas un partido de la enjundia y del calibre de un cruce en un Mundial. Sobre todo si tienes fundamentos sólidos para creer que esta vez sí, que no se nos va a escapar. Que lo merecemos. Que podemos. Y por encima de todo: SABEMOS QUE PODEMOS.

Octavos de Final: España 1 (Villa) Portugal 0

España se sintió fuerte en el comienzo. Dominadora, segura, agresiva y poderosa. Vertical. Dos disparos de Torres y uno de Villa en 6 minutos nos permitió observar en primer plano al guardameta Eduardo. El portugués imbatido en no sé cuántos partidos. Había motivos para estar confiados: Xavi aparecía más, Ramos subía de forma incansable (partido estratosférico de Sergio Ramos; extraordinario), Xabi Alonso no se resentía, Iniesta estaba, con su toque de prestidigitador y Villa tenía la electricidad decisiva en estos partidos. Pasado el primer tramo, Portugal se rehizo y a base de pausas, interrupciones de ritmo y una aparente tranquilidad ante el cariz de los acontecimientos, pareció dar con su tecla.

Fueron momentos confusos. Los que esperaba el inane Queiroz. Tiago dobló las manos de Casillas que aún así reaccionó a tiempo, Cristiano en su único acercamiento hizo ondular el Jabulani y Almeida remató de cabeza, cerca del palo. Dudas por todos lados. La ilación prefijada caía en el embarullamiento. Como tanto dice el Míkel, amante de Clemente y de ese estilo que prescinde del juego fuera de las áreas, el embelesamiento se convertía en una peligrosa nadería sin puntas de lanza. 0-0 al descanso. Torres, nulo. Incapaz. Torpe. Errático. Prescindible.

Son los momentos en que el recuerdo es más dañino que la esperanza. El gol que nunca llegó a validarse en Corea, el remate picudo y sin corazón de Salinas… el pequeño Eloy no pudiendo con su gran destino. Todo comenzó igual. Los primeros 10 minutos de la segunda parte no depararon grandes cambios. Quizás más nerviosismo. Más miedo. Más temor a lo intangible. «Van a penaltis», decía Rodríguez; «Esto pasa por embelesar», recalcaba hasta la saturación Don Miguel Clemente.

Pero hubo un momento clave. Decisivo. La entrada al campo del inesperado Fernando Llorente lo cambió todos. Salió Torres, fallón hasta el desespero y entró el Panzer del Bocho. Su más de 1’90 atrajo a los impecables centrales portugueses y al pendenciero Ricardo Costa ubicado en la banda derecha. Aparecieron más huecos, más espacios para los «bajitos», para los santo y seña de nuestro pueblo. Apareció Villa. Volvió a aparecer Villa. El mejor delantero español, probablemente de nuestra historia, para dar una lección de coraje y de fe. Cada acción del Guaje fue una epopeya. Un resumen de lo que significa cargar bajo tus espaldas la tradición épica de un pueblo. Se peleó con todos, no rehuyó el choque, se encaró con montañas, percutió con la testarudez innata de los elegidos. Era él. Y todos lo sabíamos.

Minuto 62: Xavi toca a Xabi Alonso, control y toque para Iniesta, primer intento de incisión para Llorente, vuelve el balón al jugador más talentoso de este país en décadas, nuevo pase filtrado con toda la intención hacia Xavi, taconazo para Villa, remate, para Eduardo, epopeya, insistencia, porfía, Villa, Villa, Villa… el resto sólo se puede narrar en medio de una nube de brazos amigos y el sonido imperfecto y heterogéneo del gol cantado por seis gargantas en pleno éxtasis. Del gol de España. Del gol de Villa. Del gol de los cuartos. El gol representa lo que es España. De repente encajó todo. Los toques para distraer, para crear espacios, toques rápidos y precisos, talento, magia, fuerza… Xabi Alonso, Iniesta, Xavi, Villa… eso es España. Eso no es embelesar. Eso es jugar al fútbol como sólo lo harían en el paraíso.

Y es que España pudo sentenciar. Dos cabezazos de Llorente a sendos centros de Ramos y Villa (vaya partido de los dos… inmejorables). A la contra un sustito de Portugal. Un rebote en Puyol que esta vez no quiso perjudicarnos. Descuento para disfrutar. España está en cuartos de final. 8 años después. 16 años después, 24 años después. Es el momento de abrir una puerta a lo desconocido. Semifinales. Estar entre los 4 mejores del mundo. Por primera vez. ¿Orgasmo? Quizás sea algo mejor.

No sé si fue la entrada de Llorente, pero lo parece. Apunte claro: al igual que se critica a Del Bosque (yo el primero) por el doble pivote o por la presencia de Torres, su atrevimiento en el cambio sólo merece elogios. Cambió el partido. De arriba a abajo.

El sábado próxima cita: Paraguay.

Octavos de Final: Paraguay 0 Japón 0 (5-3 en los penaltis)

Eqiupo pegadizo, canchero… bla bla bla. Paraguay es un hueso duro de roer. Pero España es mejor. Bastante mejor. Toda nuestra atención desde ya y más visto lo visto ante Suiza. Pero que levante la mano el que no crea desde su más profunda convicción, tanto racional como onírica, que el sábado nos toca darle otra patada a la pesadilla de los cuartos en el Mundial. Y esta vez, lo conseguiremos. Lo sabemos todos. Todos. De aquí y de allí. Todos.

Pero… seamos racionales por un segundo. Acudamos a Shankly: «Ninguna enfermedad me hubiera mantenido alejado de este partido. Si hubiese estado muerto, hubiera hecho sacar la caja, ponerla en la grada y hacer un agujero en la tapa». Ahora todo está bastante más claro. No sé si hay alguna pregunta. Amigos… nos vemos el sábado. Es nuestro día.

Brasil y Holanda se citan de antemano

Seguimos, seguimos, seguimos. Otro partido de cuartos de final que se perfilaba. Por un lado la Holanda de los ex madridistas Robben y Sneijder y por otro el Brasil campeón de América y de la Confederaciones. Enfrente Eslovaquia y Chile, respectivamente. Desde luego, interesantes encuentros. Interesantes para medir también hasta qué punto Italia hizo el ridículo y hasta qué punto España tuvo que sufrir para derrotar a los de Bielsa. Y por la parte que nos toca un dato, creo que indudable… se acerca nuestro momento y esa sensación de temor mezclada con ilusión y con esperanza aumenta a medida que pasan las horas.

Octavos de Final: Holanda 2 (Robben y Sneijder) Eslovaquia 1 (Vittek (Penalti))

Había favorito claro, para qué engañarse. Por Historia, por lógica y tambiénpor fútbol. Sobre todo cuando está Robben. El extremo holandés y Sneijder fueron suficientes para acabar con los eslovacos. Y eso que éstos empezaron bien. Teniendo el balón y apurando en el inicio a los ‘Orange’. Pero un pase largo de Wesley hacia Arjen, acabó con la jugada clásica del 11. Recorte hacia dentro, dejando atrás a dos defensas y remate ajustado al palo. Golazo. Muy del ex del Madrid. Más de una vez ha marcado ese gol. El partido tuvo una hora de idas y venidas. Holanda pudo sentenciar (Mucha tuvo que repeler un remate a bocajarro con la cara y Stekelenburg salvó el empate de Vittek en un jugadón de todo su equipo). En un error del guardameta eslovaco, Kuyt le dejó en bandeja el segundo a Sneijder. El descuento le permitió maquillar el honor a Vittek y ponerse con 4 goles en la lista de los máximos goleadores. Holanda pasó. Sufrió algo, pero tampoco en exceso. Y es que hasta ahora Holanda no se ha medido a ningún gran rival. Aunque también queda esa impresión de que no han jugado al 100%. De que pueden dar mucho más. En cuartos se medirán a Brasil. Será el todo o nada para los dos veces subcampeones en los 70. ¿Será ésta su ocasión?

Octavos de Final: Brasil 3 (Juan, Luis Fabiano y Robinho) Chile 0

Existía la esperanza de que la potente Chile pusiera de verdad en apuros a los brasileños. Los primeros 10 minutos confirmaron que Chile no es un equipo que bromee. Muerde, aprieta e intenta ahogar los espacios hasta obligarte a perder la pelota. Pero Brasil tiene una grandísima virtud sobre todas: es un equipo sacrificado, con muchísimo oficio, duro como las piedras y extremadamente inteligente. No enamora —el que diga lo contrario, miente—, pero es dificilísimo de batir. Y es que saben leer los partidos mejor que nadie. No conseguían entrar y recurrieron al plan C, o al D o al X, vaya usted a saber. Córner y Juan por alto (principal debilidad chilena ante las ausencias de Ponce y Medel) marcó el gol de cabeza del campeonato. Enorme. Pocos minutos después, Brasil juntó por primera vez a sus tres mejores jugadores (Robinho, Kaká y L.Fabiano) y sentenció el encuentro. Chile firmaba la rendición. Es un equipo tozudo, muy de Bielsa, pero no tiene gol. Y así no se puede. Lo mismo le pasó en el 98 con Salas y Zamorano (4-1 entonces). Creo que deben irse orgullosos por el papel desempeñado y debieran persistir en esta idea, porque quizás así lleguen lejos. Brasil sentenció en la segunda parte. Cabalgada de Ramírez y Robinho se estrena en Sudáfrica 2010. Remate pegado al palo. Inapelable. Brasil no es la del 70 ni la del 82, pero asusta. Eliminó a Chile jugando su mejor partido. Cumple siempre con garantías. Es como el camión que sube una cuesta, que diría Relaño: no es demasiado agradable de observar, pero todo el mundo sabe que no fallará y cumplirá de manera administrativamente impecable. Holanda-Brasil en 1/4. Suena a partidazo, suena a gol de Branco de falta, a paradas de Taffarel. Brasil se postula. Y es el favorito. ¿Quién duda de que tienen todas las papeletas para ser finalistas?

Otro partido de cuartos perfilado: Holanda-Brasil. Partidazo. Holanda llega con 4 victorias, el mejor Robben y un Sneijder irreconocible para los que le vimos vaguear en el Madrid su último año. Brasil llega con un equipo intocable, fiabilísimo. Brasil llega con 5 campeonatos del mundo a sus espaldas. Y pesa en su favor. Sistema defensivo prodigioso, laterales ofensivos, mediocentros contenedores y la calidad suficiente para marcar en cada partido. Brasil es favorita, pero que nadie se equivoque con Holanda: tendrán su ocasión.

España se la juega con Portugal. Antes sabrá si Paraguay o Japón la esperan en un hipotético encuentro de cuartos. Portugal, decía. Cristiano, Simao, Pepe… y 0 goles encajados durante ya muchos partidos. Luis Aragonés, el mayor rencoroso de España (y que me perdone), vuelve a atizarnos y a avisarnos. Tal vez, esa sea su labor. Por ahí bien. Él ya da a Portugal como ganadora. Esperemos que se equivoque. Tiene toda la pinta de que va a ser muy intenso y duro como picar piedras. Apunta a que Portugal se replegará y buscará contras. Así nos ganó Suiza. El temor parece comprensible. Si X.Alonso llega, se apunta a que Del Bosque repetirá alineación. A ver si Torres tiene su día, a ver si Villa se pone pichichi, a ver si Cesc sale y deslumbra, a ver si Iniesta —ese genio faraónico— deja alguna perlita, a ver si Xavi muestra su mejor cara, a ver si Piqué se deja alguna otra parte del cuerpo en el verde (o dos… nos debe una del día de Chile), a ver si Ramos marcá en una falta lateral y a ver si Íker no permite que nadie nos quite los sueños. A ver si en horas podemos gritar que estamos en cuartos. Vamos España. ¡¡Vamos!!

Protagonistas insospechados

El Mundial tenía ante sí una de sus jornadas más esperadas. Jornada de octavos de final. Dos partidos maravillosos: Alemania-Inglaterra y Argentina-México. Selecciones míticas, recuerdos cercanos y lejanos, entrenadores reconocidos, jugadores fascinantes… Todo apuntaba alto. Pero como en esos momentos ansiados por todos, más de una vez se acaba rompiendo por la presencia de un invitado inesperado. Por un Bofio cualquiera. Por alguien que no estaba predestinado a salir en los papeles. Y a falta de uno, aparecieron dos: un tipo uruguayo llamado Jorge Larrionda y uno italiano, un tal Rosetti. Lamentable.

Octavos de Final: Alemania 4 (Klose, Podolski y Müller (2)) Inglaterra 1 (Upson)

Por partes. Alemania fue bastante mejor que Inglaterra. La primera media hora fue un baile de un nivel todavía no visto en el Mundial. 2-0 y alguno más que pudo caer. El primero define las diferencias entre ambos equipos: saque largo del portero, error inaceptable de toda la defensa inglesa (patético Terry todo el partido) y de «Calamity» y Klose que con toda la fe y toda la convicción, no perdona. Poco después, toque alemán y golazo de Podolski. Esto parecía sentenciado. Pero hubo 10 minutos de claro color inglés. Un gran centro de Gerrard, una salida cómica de Neuer y upson recorta distancias. Un minuto después, Lampard empata. Remate desde fuera del área que supera al portero, pega en el larguero y entra. Larrionda mira para otro lado. Lo del 66… pero ahora. Curioso el destino. Curioso de verdad. El atraco consumió lo que quedaba de mitad. La segunda parte siguió con una Inglaterra volcada y otro tiro de Lampard al larguero. Éste se fue fuera (visto lo visto, parecía dar igual). Alemania hizo del contragolpe una obra de arte y Müller culminó dos maravillas de Schweinsteiger y Ozil. La realidad es cruda e inalterable. Alemania es mejor que Inglaterra. Bastante mejor. Mejor equipo y mejores jugadores. Y mejor entrenador…desde luego (vaya papel de Capello…). Alemania mereció pasar, desde luego. Alemania apunta muy alto, desde luego. Sí, pero a Inglaterra el árbitro le birló su única oportunidad de optar a la victoria. Es algo vergonzoso. Desde luego.

Octavos de Final: Argentina 3 (Tévez (2) e Higuain) México 1 (J.Hernández)

Lo dicho del otro partido, aplicable en gran medida. Y es que la primera media hora sólo tuvo un equipo. El de Aguirre. Tiro al larguero y ocasión de Guardado incluidas. Entonces, Tévez marca en un fuera de juego de varios metros. De frenopático. Pero lo bestial es que en el videomarcador, el juez de línea vio la cagada y tras hablar con el árbitro, no volvió atrás. Parece que los próceres de la Fifa tienen terminantemente prohibido volver atrás en un caso como el que se produjo. De locos. Árbitro y linier hablando de que el gol es ilegal, de que es fuera de juego, pero no pudieron volver atrás. Ciencia ficción. Sobre todo cuando a Zidane lo echaron después de ver su cabezazo por la tele. Automáticamente, México fue otra. Y nosotros sabemos lo que se siente cuando se te roba de manera tan flagrante. Acojonante. Osorio le regaló el segundo gol a Higuain y todo acabó. Absurdo. La segunda parte dejó dos golazos. Tévez y «Chicharito» Hernández dejaron lo bonito de una noche aciaga para el fútbol. El Mundial está gravemente condicionado. Entramos en un punto de irrealidad impropio. Argentina está en cuartos, porque un árbitro les ha dado un gol ilegal. Tienen a Messi y otros grandes jugadores. Pero el atraco a México quedará para siempre en el recuerdo de todos.

El resultado de la jornada de hoy debería ser que se presenta un partido de cuartos de final espectacular: Alemania-Argentina. Pero no, no es ése. La verdadera sinopsis del día de hoy es que unos tipos vestidos de negro han condicionado y mediatizado de manera indisculpable dos partidos tan importantes. Que en el año 2010, un balón entre y no se conceda gol o que un tío marque en posición ilegalísima y no se solucione (pudiéndose hacer) es inexplicable. Es un fraude. El conservadurismo de la Fifa en estos temas, que la llevan a impedir tajantemente que la tecnología pueda menguar de manera abismal los errores humanos debería ser estudiado por todos. Todos saldríamos ganando, se evitarían situaciones desagradables, enfados justificados y sensaciones de que la irregularidad le quita mucha de esa magia que tiene este deporte. Que en baloncesto analicen si una jugada ha entrado o no en tiempo, que en ciclismo vean la foto finish o que en tenis tengan el «ojo de halcón» y en fútbol sigamos jugando con leyes de la época de la Inquisición habla muy mal de los dirigentes y de su nulo esfuerzo por hacer que la justicia tenga el papel preponderante que, lamentablemente, todavía tienen a día de hoy los pobres árbitros.

Tradición y orgullo

Esa expresión tan utilizada por Valdano en la Champions en el momento en que se entra en los octavos de final y se deja atrás la liguilla inicial de 6 partidos de: «Se acabó la Champions League, ahora empieza la Copa de Europa», podría ser utilizada de manera casi paralela para el campeonato del mundo. Y es que ahora sí que empieza de verdad el Mundial. Llegan los cruces. Uno pasa y otro se queda. España conoce muy bien la sensación. Sin ir más lejos en 2006, ganamos los 3 partidos de la liguilla de manera solvente y contra Francia en octavos nos fuimos para casa (Francia sólo había ganado de manera lamentable a Togo en la liguilla, pero se metió en la siguiente ronda). Por tanto, atentos que todo se empieza a decidir. Hoy dos enfrentamientos: Uruguay – Corea del Sur y Estados Unidos – Ghana.

Octavos de Final: Uruguay 2 (Luis Suárez (2)) Corea del Sur 1 (Lee Chung Yong)

El partido medía la tradición ya casi olvidada de los uruguayos en la Copa del Mundo (bicampeones y semifinalistas, por ejemplo, contra el fabuloso Brasil de pelé en el 70), contra el creciente poder surcoreano (semifinalistas en 2002). Y se impuso la experiencia. Creo que Corea del Sur jugó mejor al fútbol, pero fue excesivamente inocente en las áreas. El portero Jung Sung-Ryong regaló el primer tanto tras un centro chut cruzado de Forlán que dejó pasar incomprensiblemente para que el delantero del Ajax, Suárez marcará el 1-0 nada más empezar (no olvidemos que pocos minutos antes, Corea había estrellado el balón en el palo en una falta). Uruguay pudo anotar algún gol más. De hecho, fue perjudicadísima por el árbitro (¿tendrá bulo Corea con los colegiados?; es que no consigo olvidar el Mundial de 2002) en dos acciones claras. Un inexistente fuera de juego que dejaba solos a dos uruguayos ante el arquero y un penalti como una catedral por mano de un defensor dentro del área. La cuestión es que Corea llegó viva a la segunda parte. Y ahí se vino arriba. Los primeros 30 minutos de la segunda parte fueron de un dominio claro, evidente, consistente y sorprendente de los orientales. Varias ocasiones, Uruguay encerrada, empate tras un balón parado y un error grosero del portero Muslera y del defensa Lugano  y Corea que se pudo poner por delante. La falta de ese gen asesino y de ese gen «canchero» que sí tiene esta Uruguay volteó de nuevo el encuentro. Remate impresionante de Luis Suárez tras un córner para hacer el 2-1. Desde el vértice, interior pie derecho al palo «largo», ajustado al poste y golazo. Uruguay está en cuartos de final. Allí le espera Ghana. Partidazo. Corea se marcha con la cabeza bien alta. Uruguay apunta al cielo. Como dice su himno nacional: «Es el voto que el alma pronuncia, y que heroicos, sabremos cumplir». No olviden que la República Oriental del Uruguay tiene sólo 3’5 millones de habitantes. Mérito incuestionable. Están entre los ocho mejores.

Octavos de Final: Estados Unidos 1 (Donovan (Penalti)) Ghana 2 (Boateng y Asamoah Gyan)

Dos de los conjuntos llamados a ser la sorpresa del campeonato se enfrentaban en Rustenburgo. Ghana defendiendo el orgullo africano y los americanos buscando la venganza de 2006. La primera parte fue de Ghana. Desde el principio. Error infantil de Clark, robo africano y Boateng que la pega de zurda rasa y fuerte y pone el 0-1 en el minuto 4. Las cosas tomaban un color claro. De hecho, el técnico yanqui Bob Bradley sustituyó al propio Clark tras ver además una amarilla en pocos minutos. Y para tener mayor presencia en el terreno del campo, donde Ghana era claramente superior. Pudo empatar Findley y después Asamoah sentenciar. Paradas de balonmano de ambos porteros y 0-1 al descanso. La segunda parte fue completamente diferente. De principio a fin, dominio estadounidense. De la mano de Donovan (veterano, pero con una clase mayúscula) las ocasiones se sucedieron. Una jugada de Dempsey acabó en penalti y Donovan ajustaba al palo para empatar. Altidore tuvo el 1-2, pero su innegable torpeza salvó a Ghana de decir adiós. La prórroga llamaba a las puertas. Primera del Mundial. Y comenzó igual que el tiempo reglamentario. Error incomprensible de la defensa americana, Bocanegra blandito deja que se cuele Gyan y esta vez no falla. 1-2. Estados Unidos lo intentó, pero sólo disponía ya de balas de fogueo. Además hay que reconocer que el cuestionado cancerbero Kingson estuvo a la altura. Ghana se mete en cuartos de final, salva el orgullo africano y se convierte en la tercera selección del continente negro en llegar a los cuartos de final (tras Camerún en el 90 y Senegal en 2002). Habrá que ver si contra Uruguay pueden hacer más historia. Tienen en su contra, además de la inexperiencia, varias bajas importantes por sanción y lesión de cara al choque. Mal presagio. Los americanos se vuelven a casa, pero con la sensación de que el soccer gana adeptos de manera exponencial por las tierras de Obama. Habrá que contar con ellos en el futuro. Ghana se convierte en lo que queda de Mundial en el orgulloso anfitrión de todo un continente.

Primera jornada de los octavos y ya se ha perfilado el primer envite de los cuartos: Uruguay-Ghana. Y por tanto, un semifinalista bastante sorprendente en cualquiera de los casos. Es el lado del cuadro por el que podría llegar Brasil u Holanda, por ejemplo. Todo a su tiempo. Lo innegable es que ya sólo quedan 14 equipos que puedan ser campeones del mundo. Esto se acorta. A velocidad de vértigo. De hecho, ya se han disputado 50 de los 64 partidos de que se compone este acontecimiento único en el mundo. España prepara el partido ante Cristiano y compañía. Hoy Albiol acabó tocado y Xabi Alonso sigue intentando recuperarse. La única duda, para variar, saber si acaba entrando Cesc o se mantiene Torres. Tremendo el partido con los lusos. Además, tenemos que vengar la derrota en la Eurocopa de 2004. Hay cuentas pendientes. Eso el martes. Hoy loa a Uruguay y Ghana. Protagonistas por méritos propios de la 16ª jornada del Mundial.

La virtud de saber adaptarse

No era el tercer partido de grupos. Era el partido de dieciseisavos de final. Diferencia sutil, pero exageradamente sustancial. El incomprensible error ante Suiza se tradujo en un choque a cara de perro ante un equipo duro de verdad. Chile es un conjunto de aúpa. Difícil de principio a fin. Aguerrido, potente, acostumbrado a la lucha. Hasta con un punto robot complicado de superar. Un gran equipo. La lucha estaba servida. Volvía Iniesta y eso es mucho volver. Un genio del fútbol español. Un tipo al que agarrarse y en el que creer para alcanzar lo imposible. Todos notábamos que esto era una final. Porque hay formas y formas de pasar un grupo. Pero así, por qué no reconocerlo, también gusta. Aunque sea diferente.

Grupo H: Suiza 1 (Millar) España 2 (Villa e Iniesta)

Los primeros 25 minutos de partido nos sirvieron para darnos cuenta de que hay que tener planes diferentes al prototipo más usado para poder acertar a superar todos los obstáculos que un Mundial te propone. Esos primeros minutos mostraron a una Chile mejor que España, dominando el balón con tremenda rapidez, movimientos veloces y coordinados y una agresividad en la presión que a duras penas nos dejaba pasar del medio del campo. Fueron momentos complicados. Más allá de las tonterías del Míkel, fueron momentos verdaderamente duros. La cosa se puso fea. Difícil. Pero apareció una virtud que acaba por consolidar a los equipos grandes: la adaptación. Palabra que define el partido. España puede que no fuera la excelsa España que todos recordamos. Pero su pragmatismo y saber estar fue producto de una adaptación que a la larga permitió triunfar en el envite. Un pase largo de Xabi Alonso hacia Torres (nulo toda la noche), mal despejado por Bravo acabó con un remate dificilísimo con la zurda desde 35 metros de Villa que supuso el 0-1. Fundamental. Básico. Necesario. Salvador. Tranquilizador. Hubo entonces mejores minutos de los nuestros. Un inmenso Iniesta robó un balón y tras una conducción rápida, suave pero incisiva acabó en las botas de Villa que le devolvió al propio crack manchego que dio un pase a la red. Es que ni tiró. Le pasó el balón a la red. 0-2 Minuto 37. Y segunda amarilla a Estrada. Y es que Chile fue tan agresivo como temeroso en su presión. Demasiadas amarillas. Todos vimos que Chile no acababa con once. Bingo. Descanso. 2 tiros, 2 goles. 100%. Maravilloso. Perfecto.

Los «italianinis» encantados. Los «embelesadores» más preocupados. Pero los realistas muy contentos. España subo adaptarse a unas situaciones muy adversas. La segunda parte fue otra cosa. Nada más empezar, un rebote a un tiro de Millar supuso el 1-2 y las dudas se apoderaron de España unos minutos. 10 chilenos combativos, orgullosos y meritorios nos apuraron. Entró Cesc y el balón ya fue de España. Hubo oportunidad de haber sentenciado, pero conociendo el ridículo 0-0 de Suiza nos bastaba a todos. España primera y con Portugal. Chile tendrá enfrente a Brasil. Vaya dos partidazos. Vaya octavos nos esperan. Vaya Mundial comienza a partir de ahora. X.Alonso acabó tocado y habrá que esperar. Lo importante es que España ha superado por fin el «síndrome Suiza» y debería jugar con más garantías y procurar parecerse más a lo que mejor sabe hacer. Probablemente eso deba conseguirse con Cesc y sin Torres. Pero Del Bosque sabrá elegir sabiamente. Seguro. Estamos en octavos. Sufrimiento tortuoso, sí. Pero estamos entre los 16 que se jugarán el Mundial. Y todos sabemos que es una de las mejores oportunidades que jamás hemos tenido. Y eso pesa mucho. Enhorabuena a todos. ¡Qué siga la fiesta!

Grupo H: Suiza 0 Honduras 0

Pocas cosas dan más alegría y felicidad que ver cómo la justicia etérea toma sus propias decisiones. La infame, especulativa y lamentable Suiza no fue capaz de marcarle un gol a la débil e ingenua Honduras. Es más, casi pierde el partido. Suiza está en la calle, donde se merece. Es tercera de grupo, pero moralmente es de las últimas del Mundial. Merece estar en casa. Por cobarde y por rácana. Suiza le ganó a España, pero nadie jamás los recordará. Tendrán un lugar destacado entre los olvidados del fútbol.

Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de España España 6 3 2 0 1 4 2 (+2)
Escudo  de Chile Chile 6 3 2 0 1 3 2 (+1)
Escudo  de Suiza Suiza 4 3 1 1 1 1 1 (0)
Escudo de Honduras Honduras 1 3 0 1 2 0 3 (-3)

Grupo G: Brasil 0 Portugal 0

No había pacto. Pero lo pareció. Portugal le tenía miedo a Brasil (su último amistoso vio un llamativo 6-2) y el Brasil de Dunga defiende mejor que ataca —de largo—, por lo que los riesgos iban a ser justos. Un tiro al palo de Nilmar en una jugada algo rebotada, un tiro lejano de Alves, algún cabezazo en córner y detalles sueltos hablaron de una pentacampeona mundial pobre. Portugal sólo tuvo a Cristiano y ramalazos de Simao. No fue suficiente. El empate les valía a los dos. Y se supo. Portugal es rival de España. Ojo, una Portugal que todavía no ha encajado un solo gol. Será duro. Diferente al partido de Chile, pero duro duro. Brasil tendrá enfrente a Chile. De fácil, nada.

Grupo G: Corea del Norte 0 Costa de Marfil 3 (Touré, Romaric y Kalou)

No hubo partido. Los africanos buscaban un imposible y los coreanos no salir goleados. 0-3 y todos contentos. Partido gris y triste, donde ambos sólo buscaban una mínima honra antes de volverse a casa. Poco, realmente. Además, Portugal no perdí contra Brasil, por lo que todo era insuficiente. Queda eliminado el segundo mejor africano del torneo. Queda la sensación de que algo más pudo haber hecho en el torneo, pero es tarde. Corea del Norte vuelve con un sabor agridulce. Humillado por Portugal, pero valiente con Brasil. 0 puntos. Lo previsible. Por cierto, pitó Undiano otra vez, pero esta vez no sacó tantas tarjetas. Aprendió la lección. Así somos los españoles.

Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de Brasil Brasil 7 3 2 1 0 5 2 (+3)
Escudo de Portugal Portugal 5 3 1 2 0 7 0 (+7)
Escudo de Costa de Marfil Costa de Marfil 4 3 1 1 1 4 3 (+1)
Escudo de Corea del Norte Corea del Norte 0 3 0 0 3 1 12 (-11)

Poco importa todo ya. Se han consumido 48 partidos y queda sólo 1/4 parte de los partidos del torneo. Los más importantes, eso sí. Ya tenemos servidos los octavos de final.

Uruguay-Corea del Sur

Estados Unidos-Ghana

Alemania-Inglaterra

Argentina-México

Holanda-Eslovaquia

Brasil-Chile

Paraguay-Japón

España-Portugal

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Es una noche para estar contentos. Tras la tensión y el pesimismo acumulados después de la injusta derrota ante Suiza (todavía me recuerdo haciendo números minutos después del debut), España ha logrado el objetivo. Estábamos donde teníamos que estar. Y sufriendo. Que así cuesta más y se valora más. Para qué engañarnos. Lo que no mata, engorda y las lecciones se aprenden desde la praxis. El martes, Portugal. Y no podemos fallar. No debemos fallar. España es mejor equipo y el lastre del miedo ha desaparecido tras lo de Chile. Hemos demostrado que sabemos sufrir y sobreponernos. Toca demostrar que seguimos sabiendo ganar partidos clave. Insisto en la idea: es nuestro Mundial. En el que más cerca estamos. Y saben de verdad lo que más nos hincha el ego: que todos los demás también lo saben.

La verdad puede con el mito

El hombre del siglo XXI, el más avanzado de toda la evolución (eso dicen) sigue curiosamente teniendo una brutal dependencia de ciertos pasajes, llamémosles, celestiales o alejados del mundanal ruido. Las creencias, los mitos, las leyendas. El más allá. Lo intangible. Lo irracional. Italia se jugaba el pase a octavos. El mito debía permanecer en pie. Por una sola razón, conservada además cual estalactita en nuestros pensamientos más íntimos: Italia no puede caer eliminada simplemente por ser Italia. Pura metafísica. Ni siquiera cuando el raciocinio así lo aduce. Puede que no sean cuestiones tan esotéricas. Puede que simplemente sean hábitos. Conductas aprehendidas, asidas. No nos imaginamos que Italia pueda caer con deshonor. ¡Es Italia! Es la campeona del mundo. No importa que no juegue al fútbol. No importa que tenga futbolistas mediocres en todas sus parcelas. Que lo poco salvable no esté (Buffon o Pirlo). Es lo de menos. Ni siquiera habría que tener en cuenta que su entrenador está de vuelta. Los hados nacieron en el Piamonte dicen algunos para justificarlo. Italia nunca falla. El juego no importa: ellos no saben de qué va eso. Ellos sólo ganan. Jamás caerían así.

Grupo F: Eslovaquia 3 (Vittek (2) y Koupunek) Italia 2 (Di Natale y Quagliarella)

Quien haya visto el partido podrá afirmar que lo visto sólo tuvo un color: el blanco eslovaco. Al menos hasta el minuto 80. Hasta ese minuto 2-0 y varias ocasiones claras de Eslovaquia. De pronto surgió ese espíritu italiano (lo único salvable) que lo intenta hasta el final y en una gran jugada recortaron. La ridícula defensa transalpina regaló tras un saque de banda el tercero. Quagliarella hizo el gol del partido y un tal Pepe tuvo el empate en sus botas. Si lo llega a marcar hubiera crecido aún más la leyenda. La maquiavélica leyenda italiana. La justicia estuvo del lado de los que amamos el fútbol. Vergüenza. Italia ha sido la última de un grupo de broma, con rivales que no conocían más que la derrota en los mundiales (salvo Paraguay), con dos empates y una derrota. Penoso. En el fondo parece entrañable pensar que siempre hay algo que nunca cambia: desde siempre hasta nunca. Mentira. Italia ha pasado demasiadas veces sin nada a cambio. Llegaron al Mundial sin algo a lo que agarrarse. Con un once vergonzoso. Mucha fuerza pero ningún talento. En Italia siempre fue más o menos equilibrado. Valoran lo rudo, pero aman a Baggio. Valoran el coraje, pero se quedan con Totti. No son tontos. Este año no tenían calidad, pero decían que les alcanzaría con el mito. Italia está en la calle. Donde debía estar. Cannavaro titular. Iaquinta titular. Zambrotta titular. Gattuso titular. Chiellini titular. Demasiados errores. Demasiada oscuridad. El mito ha caído. Y con él todos sus adoradores. Todos los que sabían que esto tenía que pasar, pero que no se atrevieron a rebelarse.

Grupo F: Paraguay 0 Nueva Zelanda 0

Partido sin mucha historia. Bueno alguna sí. Loa a Nueva Zelanda que se va del Mundial sin haber perdido. Con varios jugadores de los que allí estaban que ni siquiera son profesionales. Enhorabuena. Paraguay tuvo muchas ocasiones, pero no acertó. Tampoco tuvo más necesidades visto lo que pasaba en el otro encuentro. Paraguay es primera. Y los neozelandeses no son últimos. Todos satisfechos. Los partidos de Paraguay son soporíferos. Tal cual. Enfrente tendrá a Japón. Todo lo contrario. Dos estilos se medirán.

Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de Paraguay Paraguay 5 3 1 2 0 3 1 (+2)
Escudo de Eslovaquia Eslovaquia 4 3 1 1 1 4 5 (-1)
Escudo de Nueva Zelanda Nueva Zelanda 3 3 0 3 0 2 2 (0)
Escudo de Italia Italia 2 3 0 2 1 4 5 (-1)

Grupo E: Dinamarca 1 (Tomasson) Japón 3 (Honda, Endo y Okazaki)

El partido que decidía quién acompañaba a Holanda en octavos apuntaba alto. El tradicional juego danés (con jugadores ya más que veteranos) contra el fútbol naciente del Imperio japonés. El baño no ha tenido discusión. El resultado es corto.Dos goles de falta de los japoneses (algo de cantada hay) y un tercer gol antológico, o mejor dicho: una jugada antológica que precedió al tercer gol, definió el choque. Dinamarca fue un equipo plano. Sin ideas. Sin fútbol. Su gol fue regalado por el árbitro. Dinamarca es posiblemente el peor equipo europeo de este Mundial. Casi peor que Italia. Con el mismo poco fútbol, pero sin leyenda detrás. Japón tuvo momentos casi orgásmicos. Tocando, moviéndose, ofreciéndose. Japón lo merece. Sin duda alguna. Dinamarca está en casa. Que vuelva en el mismo avión que Italia. Ambas necesitan una buena lobotomía.

Grupo E: Camerún 1 (Eto’ o (Penalti)) Holanda 2 (Van Persie y Huntelaar)

Holanda volvió a vencer. 9 puntos en su grupo. Derrotó a Camerún en el partido de grupo en que no se jugaban nada. Lo único reseñable fue la presencia de Robben en los últimos 20 minutos. Sirvió para comprobar que con él Holanda parece un equipo con verdaderas posibilidades. No olvidemos que en octavos tendrán a Eslovaquia. Antes, una buena pared entre Van der Vaart y Van Persie puso por delante a la ‘Orange’. Sneijder también dejó muestras de su calidad con varios pases interiores y en definitiva Holanda subió un punto sus prestaciones con respecto a los dos primeros partidos. Ojo con Holanda. Camerún se va de la Copa del Mundo con el dudoso mérito de acabar con 0 puntos en su casillero. El peor equipo del Mundial junto a Corea del Norte y Honduras, a falta de confirmación. La decepción de África por excelencia.

Clasificación
Clasificación PTOS PJ PG PE PP GF GC (Dif)
Escudo de Holanda Holanda 9 3 3 0 0 5 1 (+4)
Escudo  de Japón Japón 6 3 2 0 1 4 2 (+2)
Escudo de Dinamarca Dinamarca 3 3 1 0 2 3 6 (-3)
Escudo de Camerún Camerún 0 3 0 0 3 2 5 (-3)

Italia copa las portadas del 14º día de Mundial. Dos semanas después está eliminada. Como Francia. La final de 2006 es historia. Ahora toca pensar en quién serán los próximos. Ahí están puestos nuestros sueños. En horas España se la juega contra Chile. Una fase de clasificación demasiado embarullada nos deja un partido a vida o muerte demasiado pronto. Y va a ser duro. Verdaderamente duro. Con Iniesta y en un patatal. Si ganamos estamos dentro. Si no lo hacemos, dependeremos del Suiza-Honduras. Tengo miedo. Esa es la verdad. Vemos de cerca el filo de la navaja y estaba escrito que este año no sería como todos. Habrá que demostrarlo. No es momento de pensar en octavos ni en historias raras. Demasiada gente aguarda con el mazo. Es lo de menos, pero qué bien sentaría darle a más de uno en los morros. Toca hablar en el campo. Jugadores cansados, ánimos imperfectos, esquema dubitativo… No importa. Juega España. Y es lo único que importa. Estamos con ellos. Porque lo merecen. Porque nos lo merecemos.

Pub nº32: Duncan Irish Pub

by Penépolis

Nos esperaba este desconocido pub en el barrio del Niño Jesús, distrito de Retiro, en una zona arbolada, tranquila y que invitaba a la relajación y el disfrute materializados en unas pintas de cerveza, un partido del Mundial futbolero y una conversación sosegada. Sito en la calle Arias Montano (humanista y teólogo de la corte de Felipe II), el Duncan Irish Pub recibe al visitante con una entrada digna de una postal irlandesa que cualquier viajero pueda llevar entre los recuerdos traídos desde la dulce  Éire. Bonitas y lustrosas maderas, escalones añejos, carteles publicitarios del ramo, con ese aire de desvencijados y ajados que tanto gusta a los miembros de este club. Una vez dentro, el local nos muestra un espacio bien aprovechado, con una decoración acorde a lo que la entrada promete y una barra especialmente agradable y atractiva, como esas mujeres irlandesas de pelo encendido y mirada certera que te atrapan sin que te des cuenta. Es por ello que decidimos alejarnos de la lascivia de los taburetes y trasladarnos a la zona baja de la taberna, salpicada de barriles de pega, mesas de conglomerado plastificadas y sillas de playa dignas de un domingo cualquiera en Chiclana.

Alguien dijo que añadirle a un Cristo un par de revólveres Colt pendientes de  su paño de pureza es algo que chirría, al menos ligeramente. Pues bien, las sillas chiclaneras, con todos los respetos, no chirriaban, más bien te pegaban patadas en los bajos cuando tus posaderas esperaban encontrarse un banco corrido con olor a bosque húmedo o un asiento en el que mecer a la irlandesa de cabello ardiente que antes imaginamos. Pasando por alto este gran detalle, así como el hecho de que las mesas fueran de pega, patrocinadas por Guinness, pero de cartón piedra, lo demás no desentonaba. Un bonito marco rectangular cuyas entrañas eran un escaparate donde alojar esos aparatejos y objetos con pinta de oxidados que tan bien quedan en un pub de este estilo, daba paso a un espacio reservado para una mesa de billar que, según apuntó alguno de los presentes, tenía la altura adecuada para llevar a la imaginaria amiga isleña a rozar ese cielo azul claro que cubre nuestro amado trozo de tierra verde. Añadamos el tapete del mismo color y algunas bolas de billar sueltas sobre el mismo y tendremos una orgía de placer que al poco fue olvidada por el comienzo del partido que enfrentaba a la Mannshaft con los amantes del Míkel, Ghana.

Una pantalla gigante bastante aceptable nos permitió seguir los pormenores de este encuentro, del cual extrajimos una curiosa conclusión, acertadamente expresada por un bebedor: los negros juegan de blanco y los blancos (salvo uno) juegan de negro. Y a García Lorca lo fusilaron. Dos rondas de pintas rubiales enjugaron el sudor de nuestro gaznate mientras la conversación viraba hacia derroteros menos futbolísticos y más de deontología periodística. Todo muy fluido, muy correcto y con una altura verbal rayana el tobillo de un gnomo, como siempre.

Ahora empiezan los palos de verdad, pues lo que precede estas líneas no son más que néctar y ambrosía del Elíseo comparado con lo que a continuación viene. Un pub, una discoteca, un bar, un restaurante, un prostíbulo, un hotel, una guagua urbana, un avión destino Burkina Faso o un día del orgullo Gay se precian de una cualidad que está fuera de duda: su esencia y su razón de ser se la conceden las personas o, como diría la poetisa, los seres humanos de las personas. Pero nuestro protagonista de hoy no. Él es así de chulo, así de único y especial. No estaba ni el Tato (insigne torero del siglo XIX que no faltaba a ninguna corrida, casi como Torbe), no había nadie, estábamos solos, como Schwarzie en Comando: él, solo contra los cubanos; nosotros, solos contra las pintas. Un insulto a nuestra sociabilidad y a nuestra capacidad innata para hacer amigos. Pero en este caso, la única posibilidad de hacer amistades la puso un tipo extraño, de dudosa vestimenta y peor corte de pelo que se sentó en un reservado 15 minutos, sin cerveza (lo cual ya es sospechoso) y se fue al cabo, sin decir ni “mu”. Lamentable el ambiente del pub. Sin duda pasará en este aspecto a lustrar los bajos fondos de nuestra particular clasificación.

A ello añadamos el hecho de que la amable camarera nos deleitó durante un rato con una selección musical digna de las fiestas de Sanse en su apogeo: Bisbal, gitaneo vario, Héroes del Silencio y cosas por el  estilo. Como dijimos, ver un partido del Mundial escuchando Héroes es como comerte una hamburguesa de pan de centeno y pechuga de pollo: una chufla estratosférica. El insigne Ortigoza tuvo los redaños para acercarse a la mesera y pedirle amablemente que regara nuestros oídos con la melodía de Maldini, Carreño y el mariposón de Sánchez Flores, que revolotea más que una polilla junto a una bombilla de feria. Cumplió nuestros deseos y eso que le agradecemos. Punto a favor.

En fin, pues, nuestra aventura semanal acabó con un regusto amargo, con una sensación de vacío estomacal y con ganas de desaparecer del pub para no volver. Precioso, pero vacío; brillante, pero con mugre bajo las alfombras; acogedor, pero con esquinas hirientes. Al menos nos regalaron un par de camisetas que nos correspondían por derecho propio si nos atenemos a las  normas de una promoción que la señorita tras la barra nos pasó tras una ronda, pero que nos intentó escamotear después de la segunda. “Necesita mejorar” pondría junto a su nombre. Y es que las pintas de rubia las tiró como quien escancia el contenido de un botijo en un retrete, poco más o menos. Vergonzante y bochornoso. No queremos ni pensar cómo tiraría las negras, pero démosle el beneficio de la duda. Eso sí, la rubia te salía por el mismo precio que dos bocatas del Padrao: 5 euritos. Bofetón en la jeta.

Sacamos una conclusión definitiva: las rubias y las morenas de este pub no tienen absolutamente nada que hacer al lado de nuestra imaginaria irlandesa de mirada melosa, boca robusta, pecho firme y cabello llameante.

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