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Posts Tagged ‘O’Connell’

Indiferencia

A ver cómo lo digo sin que suene mal. Me la suda que Jorge Lorenzo haya ganado el Mundial de motos.

Puede que el hecho de que el motociclismo me interese menos que la vida y milagros de cualquiera de los despreciables subseres que pululan por Telecinco (empezando lógicamente por el Mote) ayude, pero la realidad es que no me cae bien el tal Lorenzo. Prepotente, niñato, engreído, mal compañero, cizañero y sobre todo… un gilipollas de tomo y lomo. He de decir que casi me parecía menos imbécil cuando era él mismo, o sea al principio. Era un chulo, pero era así. Una especie de Mourinho, si me aceptan el símil. Pero desde hace ya unos años se modera más, intenta aparentar lo que no es y mejorar la imagen. La cuestión es que no lo logra. Se ve que todo es muy forzado, que ese tío es un soberbio ingrato y con ese punto malévolo que no podrá borrar ni con zotal.

El episodio de la bandera y otra serie de majaderías no dejan de ser anécdotas diseminadas por un camino tan controvertido. No les doy más importancia.

No sé, hay gente que no te cae bien y no te cae bien. Punto pelota. Pues algo así debe de pasarme con este tío.

¿Ha ganado el Mundial? Que le aproveche. Como diría ese erudito de la palabra, Antonio Sánchez O´Connell: «¡¡Que le folle un pez polla!!».

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Boda

Pues llegó. Uno de los nuestros ha pasado por el ritual humano por excelencia: la boda.

Antonio Sánchez Zurita está oficialmente casado. Por la iglesia, como él deseaba y con la mujer que él quería. Enhorabuena. Claro que sí.

El enlace tuvo lugar en la iglesia de El Casar (Nuestra Señora de la Asunción) primer pueblo de la provincia de Guadalajara. La autoridad que allí ejerció de notario ante Dios fue un sacerdote un pelín talibán. Varias menciones a lo que era y lo que no era matrimonio dejó claro que estábamos ante el tipo de cura que deseaba tener el O’Connell. (Se me hace raro llamarle así a un tío que tiene anillo de boda en un dedo y que conoce de primera mano los votos nupciales).

En definitiva, ceremonia larga con una soprano espectacular. Piezas de Bach, Mozart, Haendel, Schubert o Albinoni amenizaron el momento. A pesar de lo cual no pudieron aguantar todos en la iglesia. En fin, una de las fotos deseadas:

Y es que esto de las bodas tiene algo de emotivo. Es innegable que es bastante coñazo la cantidad de horas que pasan y el hecho de tener que ir de un lado a otro, pero es un momento espeial en la vida de alguien y eso debería ser siempre motivo de celebración.

Después de salir de El Casar con las primeras bromas del Míkel sobre el traje de “los años 30” de Carlos (que conste que a mí personalmente me encanta) y el peinado pepero de Don Miguel desembarcamos en El Manjar de Talamanca. Allí tendría lugar el convite.

Fueron cerca de 8 horas en el sitio. Unos entrantes, una cena lenta y unas copas. Vamos… como suele pasar. Una de las anécdotas principales fue  que los emparejados estaban en una mesa y los solteros en otra. Ni qué decir tiene que la risión, evidentemente, estuvo en la mesa solteril. Allí estaban el Mïkel, Del Rosal, 3 señores y 5 féminas. Hubiera dado media pensión (de la que nunca tendré, claro) por poder haber escuchado alguna conversación de las que allí tenían lugar. De todas formas, después en el baile pudimos comprobar el resultado de tanto trabajo: Don Miguel con pico y pala (y bombas de hidrógeno) a por una prima cordobesa de Antonio que trabaja en CajaMadrid (¿destino, putada o casualidad?) y directamente Del Rosal decdió saltarse varias reglas básicas de consanguinidad: él se divirtió con la hermana de Antonio. Parece ser que hubo intentos de boicot de uno hacia el otro, pero en definitiva, tuvo que ser divertido.

Tuvimos la opción de hablar con nuestro amigo y se le veía muy cansado, pero exultante. Ante eso sólo podemos y debemos alegrarnos. A estas horas deberían estar (si el volcán islandés lo permite) de camino a Atenas donde harán un crucero por el Adriático.

Seguimos quemando etapas. Primera boda de un amigo. ¿Quién será el siguiente? Habrá que ver.

Por cierto, disfruten de estas fotos. Ellos y ellas. Podemos comprobar que la boda saca a pasear lo mejor (o casi) del armario de uno.

En fin, más allá de dimes y diretes, el 17 de abril de 2010 quedará en la retina como el día en que nuestro amigo Sánchez Zurita, O’Connell para los más allegados que le hemos visto mear en coche ajeno o tirar peor que nadie en la historia del fútbol la línea del fuera de juego, decidió casarse y cumplir uno de sus sueños.

Ante eso, sólo aplaudir, desear lo mejor y que de verdad alcance la plena felicidad.

Despedidas de soltero

En fin, por si hay algún habitante de Marte que no lo sabe: Sánchez Zurita se casa. Me viene el gran Michel de Montaigne a la cabeza con su célebre frase: «El mejor matrimonio sería el formado por una mujer ciega y un hombre sordo».

Pero no hablemos, si les parece de matrimonios o de la relación entre parejas. Porque el que esté libre de pecado… Creo que todos podríamos hablar sobre todos. Más de un calzoncillo subido hasta los sobacos hemos tenido todos o más de un error hemos cometido sobre elección, mantenimiento o recambio (permítanme el símil automovilístico).

Vengo a hablar de cómo se hace y cómo no se hace una despedida de soltero.

Si les soy sincero, nunca he tenido la opción de asistir a ninguna, pero por lo que uno oye, ve y lee parece que la stripper es condicion sine qua non, la borrachera la excusa para que salte la chispa y la risión el dialecto utilizado para comprenderse todos. Después, claro, los matices son diferentes. Algunos verdaderamente espectaculares.

Nosotros ya dijimos tiempo atrás que en el momento en que uno de nosotros se casara íbamos a pirarnos una semana al Mediterráneo a celebrarlo. Juerga tras juerga. Un poco Entre Copas. Pero la realidad ha vuelto a ponernos la zancadilla.

De por sí la preparación de la boda ha sido la más lamentable que recuerdo nunca. He hablado con el cerdo casamentero por la mañana y resulta que no sabe a qué hora exacta es la misa, no nos ha repartido todavía las invitaciones, no nos pone juntos en el convite, tiene una capea preparada para las 11 y pico de la noche (con más que probable presencia de la lluvia) y encima hasta última hora no se ha sabido quién va y quién no va. Penoso.

Intuyo que lo cutre de un lado ha influido en lo cutre del otro, esto es, de “nuestra parte”. Iremos a tomar unas racioncillas a no sé dónde (Sanse parece la única variable segura de la ecuación) y después será el turno de las copas. Espero que la cosa no sea tan pobre como en un principio pinta.

Se espera que por allí aparezcamos todos en uno u otro momento: Del Rosal, Barra, Rodríguez, Perrete, Mote, Papote y quizás algún invitado por parte de Zurita. A pesar de que se me ha conminado a no decir barbaridades sobre el lúgubre pasado del protagonista, probablemente habrá que narrar más de una anécdota.

En fin, tendrán cumplido informe de lo que allí suceda.

Para acabar con este enlace vodevilesco debo reconocer que no tengo ni pajolera idea de si mi traje está limpio, roto o cagado. No sé si mis zapatos todavía pueden ser usados y si mi camisa será lo suficientemente elegante como para competir con la del Míkel. El caso es que todo se ha hecho mal desde el principio.

A pesar de todo, creo que lo pasaremos… mejor que bien. ¿Alguien lo duda?

Pub nº21: Moore’s & Co

El 6 de Mayo de 1982, los vecinos de Castlewellan, una pequeña ciudad en el County Down irlandés, vivieron algo singular, uno de esos sucesos que se cuentan de padres a hijos, generación tras generación, y que tuvo su origen en un detalle en apariencia banal: ese día un vecino del lugar llamado Patrick Moore cumplió 80 años.

Del Rosal y mi menda quedamos absolutamente fascinados por el comienzo de un texto compuesto por varios párrafos más, que puede disfrutarse en varias cartas de Moore’s & Co y en que se explica, se trata de narrar la génesis de este grupo de bares. Porque, como recordarán, cuando fuimos al 3, también estuvimos en un Moore.

Una historia sencilla, en apariencia banal, dice concretamente el autor, un hecho tan habitual como un cumpleaños se vivió de manera y forma especial. Un grupo de irlandeses, orgullosos, tradicionales, respetuosos y sobre todo asumiendo aquello tan manido del “nobleza obliga”, se vieron en la necesidad de honrar a ese venerable octogenario. ¿Cómo? Imaginen. La línea trazada es fácilmente representable. Yendo a un pub a disfrutar todos con la compañía de sus compatriotas y semejantes.

Repito, historia simple si quieren, pero tierna y emotiva a la vez.

La elección del 21 fue acertada. Un pub en una zona muy céntrica, pero bien situada y accesible permite al bebedor convencional disfrutar de una velada más que generosa.

El pub queda dividido en dos plantas, la principal en la que una enorme pantalla permite disfrutar del deporte en todo su esplendor con barra bastante grande y alargada y mesas en varios puntos estratégicos y la planta de arriba que a su vez se reparte en un recoveco curioso y una sala de tamaño también considerable, con más televisores y muchísima decoración. Algo a destacar, por tanto, en tema de irlandidad. Muy, pero que muy bien decorado.

En el tema cervezas, digamos que el 21 no fue especialmente brillante. La más que positiva categoría y prestancia en el trato no se ve acompañado en demasía en lo que es puramente el “tiramiento” de la Guinness. Mejorable. El precio de 5’20 es equidistante en cuanto a comparación: tal vez, un pelín caro con respecto, por ejemplo, al The James Joyce, pero barato si se compara con la salvajada del Bo’Finn.

Las dos pintas de rigor fueron absorbidas con la elegancia acostumbrada y saboreadas, primeramente por la grata compañía y extraordinaria conversación que tuvo lugar y además por una interesantísima jornada de Champions que, como podrán imaginar los ausentes, otorgó un nivel ambiental más que considerable al Moore’s & Co.

Del Rosal hizo los honores ejerciendo como cicerone y los restantes cuatro cerdacos (Papo, Ortigoza, Don Miguel y un servidor) aparecimos pocos minutos después.

Además de los temas recurrentes habituales, la proximidad de la boda de Sánchez Zurita ocupó parte de la noche. Señores, no queda nada. El tipo se casa. Ya adelantaremos más datos, pero el 22 será de los que marquen época.

La sensación general acerca del Moore’s & Co y las notas, probablemente así lo corroboren fue de haber estado en un pub de puntuación alta.

Y por supuesto… clásico clásico donde los haya:

Por cierto, hay que empezar a plantearse si somos completamente retrasados cámara en mano o si es que el susodicho aparato falla más que una escopeta de feria, porque anda que no tuvimos que probar para obtener algo medio decente.

Aun a trueque de molestarles por la insistencia, permítanme que haga hincapié en lo fastuoso de la conversación. Hubo momentos, a mi entender, que superaron lo visto en viajes anteriores (y miren que estaba el listón alto). Sobre todo, en Padrao.

Qué lugar más maravilloso. Risión sin descanso. Llegamos allí a las 23:15. Nos echarón casi a las 03:00. Antológico. Insuperable.

Además de temas habituales como la vida y milagros de Peter North o de Buttman (lo que aprende uno con estos tarados), salió a relucir un tema especialmente delicado. Peliagudo dirían otros. Esto es, ¿qué estaría uno dispuesto a hacer, por ejemplo, por conseguir quitarse la hipoteca de encima? Dos bandos claramente enfrentados.

La posición de uno (no diré nombres) era cristalina, completamente nítida. Argumentos del tipo “Por el c… no me entra, pero me comería una p…. hasta con gusto si con ello me quito la hipoteca”. El mismo que sentenció poco después con “Por dinero, igual, me como una p….”. No quiero dar pistas. Sólo que unos 10 segundos después de aseverar tal enunciado informó al respetable de que “Igual mañana no voy a trabajar”… Igual ya saben de quién les hablo.

Posición antagonista la que defendía el otro contendiente, incapaz de comprender el punto en que se encontraba el primer sujeto. Interesante debate, en cualquier caso.

No hizo falta un moderador ni nadie que tirara de la lengua a nadie. Con esto bastó:

La exhibición antológica de Messi, el próximo Madrid-Barça, la Champions, Jaume Matas el libertador, Bárcenas, el pobre señor ese al que unos desalmados han destrozado el futuro o los comienzos de Torbe fueron otros asuntos analizados, escrutados y prescritos.

Aunque posteriormente buscamos un lugar en que tomarnos la última, la cordura (¡qué huevos tengo!) se impuso y a eso de las 04:00 llegamos a Sanse, incluido un espectacular Míkel, mucho más animado que en otras ocasiones y venido arriba como hacía tiempo que no le recordaba. El Papo ya conoce este lupanar y en breve se pondrá al día en votos, Ortigoza no defraudó a nadie y continuó con ese imparable camino al estrellato (como actor, director, productor o realizador) de cine porno (hetero-homo o animal… eso no importa), Del Rosal le puso pasta al Míkel -como anticipo por quedarse unas fechas en el hogar del banquero- y Pascual, ese honrado trabajador en la sombra, se controló más que ninguno para ejercer de chófer y llevar a todos a su hogar como así estaba estipulado.

Amo a Irlanda. Desde siempre. Creo que el sentimiento es compartido. A los hechos nos remitimos. Pero al salir de Padrao me embargó, cual chispazo inesperado, una sensación muy particular de felicidad, llamémosla, autóctona. Algo que permitiría entender a aquellos que nunca han estado una noche con nosotros por qué los inquilinos de Padrao decimos que non hay terra como a nosa.

Verdades y mentiras

Ante los infundados, pueriles y bastante insustanciales acusaciones de mi supuesto comienzo de anorexia, he encontrado un artículo interesante en Internet.

Corta/Pega: “La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia nerviosa se caracteriza por el temor a aumentar de peso y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea obeso aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado”.

Vamos a ver, ¿es que yo he dejado de comer? NO. De hecho, como bien saben mis allegados y parece que nutricionistas expertos, me zampé una pizza como Dios manda con todos sus ingredientes tras pasar de forma conveniente por el horno.

En mi caso es evidente que he reducido un poco mis excesos alimenticios, simplemente para conseguir un peso adecuado, pero por pura salud. Yo ya estoy en una edad en que tengo que cuidarme y considero que perder esos kilos de más que he cogido, sobre todo, por juntarme con cerdos redomados como el Chori y el Míkel que se meten atracones diarios, es algo que debo hacer.

Por tanto, exijo que de una vez deje de acusárseme de falta de apetito o de grave pérdida de masa encefálica progresiva, lo cual pudiera estar degenerando en este preocupante trastorno.

En el fondo, me alegra saber que a dos tipejos tan despreocupados por su figura (Rodríguez y Barra) les inquieta saber que mi lozanía y robustez innata pudiera estar sufriendo algún tipo de contratiempo. Nada más lejos de la realidad.

Lo que estoy haciendo es una especie de mini-dieta (porque no hay ningún tipo de sufrimiento por hacerla, ya que como lo que me sale de los cojones) consistente sencillamente en reducir las pantagruélicas muestras de hartazgo insaciable de las que antaño era yo co-partícipe.

Debieran saber el tragaldabas Barra y su homólogo el zampón (quizás en una escala ligeramente inferior) Rodríguez que uno de los pecados capitales es la gula.

La gula se transforma en pecado en los siguientes casos:

· Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad (recordad a los indigentes amigos de Marie del otro día).

· Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin único y preponderante en la vida (si uno busca en el diccionario Miguel Barra, la definición es exactamente ésta).

· Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia. (No quiero recordar el episodio del Míkel- joder, ¡¡¡está en todas!!!- y el famoso tomate).

· Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los días de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos (el O´Connell se indigna en época de cuaresma por obviar tan ilustres fechas).

· Cuando se provoca voluntariamente el vómito para continuar el deleite de la comida (afortunadamente, nunca hemos tenido necesidad de dar ese asqueroso paso…siempre teníamos espacio para más).

Creo que queda demostrado que es bastante más grave este pecado que claramente padecen los obesos Barra & Rodríguez que mi simple y benial intento de perder algún kilo para que mi cuerpo lo agradezca.

Sin más, cuando quieran ustedes tomamos una buena barbacoa en casa del Paff.

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Una cosa de locos

Realmente es muy complicado relatar lo ocurrido la madrugada de ayer. Intentaremos ser lo más fieles posibles a la realidad.

Zurita, mi menda, Del Rosal y otro canario (Tomás) habíamos quedado con las preciosas Torija y Murillo para cenar en Padrao y tomarnos unas copitas. La noche prometía y las cervezas fueron cayendo a la misma velocidad con la que los ojos del bético se perdían por la colorida falda de la mujer más bella de la Alcarria. Ciertos secretos se fueron desvelando y por otro lado las pasivas mozas recibieron también su merecido por obviar este famoso lugar de encuentro.

Tras unos buenos cubatitas de Arehucas, fuimos ipso facto hacia Destino Gran Vía, mítico lugar…Famoso por ser plaza en que ellas tanto se dejan engañar. Una localización famosa por lo fructifera de las confusiones que suelen darse.

A este sitio ya nos acompañó Don Miguel Barra, claro protagonista de lo que posteriormente se viviría. El peculiar Rojo venía de haber pasado una monótona y pesada velada, por lo que, con gran criterio, decidió acoplarse a sus amigos para rematar un sábado de Febrero.


Las copas empezaron a caer por los gaznates de los sujetos implicados con la misma precisión que el bisturí del cirujano Capello para con la plantilla del Madrid…vamos que la melopea comenzaba a agudizarse.

Lo grave de la noche comenzó cuando de nuestro, a priori, conjuntando grupo se escaparon Del Rosal y Barra para otear el horizonte.

Pocos minutos después fui requerido con ostensibles gestos al haber conocido los exploradores a ciertas incautas…Parece que todo comenzó con un reproche de una de ellas (la morena) hacia cierto sujeto polanquista que no dejaba de arrimar cebolleta. En pos de evitar un incidente diplomático, el gran canario quiso arreglar el desaguisado abrazando y medio retozándose con las mancebas.

Al poco rato llegué yo y me fueron presentadas ambas: Sara y Laura. No sé si fue culpa de alcohol o de la zorrez (me la apropio) de las busconas, pero los achuchones se hicieron más evidentes, así como los comentarios subidos de tono por parte, tanto de las fulanillas, como de los golfos Del Rosal y Barra.

El punto de inflexión llegó cuando un servidor, quiso dejar constancia en este blog, del cariz que iba tomando la noche. Ante la falta de cámaras fotográficas, se improvisó con el sucedáneo respectivo del teléfono móvil del Sr. Barra. Antes de darme cuenta y mientras rogaba a Laura (la meretriz rubia) que se colocase junto al viejo verde Rojo, éste comenzó a comerle la boca a la golfa ante el asombro de todos. El morreo del ex lateral derecho estoraka se produjo minutos después de que la definiera como “una De Juana Chaos con peluca y un collar de perro”. Sin comentarios.

El shock fue total, cuando diez segundos después, repito, DIEZ SEGUNDOS DESPUES, Del Rosal se apropió del orificio bucal de Laura (¿obsesión por este nombre?) para también intercambiar fluidos con lo más parecido que he conocido yo a una prostituta. Absolutamente demencial!!!!!! Inconcebible. Escandaloso.

Mientras tanto, Raquel y Esther, las únicas que quedaban decidieron marchar ante el cariz que tomaban los acontecimientos.

Momentos después, mi menda tuvo un insignificante escarceo con la morena Sara. Curiosa fémina ésta. Faldita a cuadros de putón verbenero, graves deficiencias mentales, pero una gran virtud que sobresalía: la boca (no precisamente por el habla).

Después de estas kafkianas situaciones, el vodevil concluyó con las 2 mozas arrimándose a otros 2 tipejos con los que seguramente acabarían por rematar la faena.

Verdaderamente inexplicable lo que uno se encuentra por la vida… Lo mejor de todo fue el análisis final y las conclusiones de todo: la morena tenía novio (pobre mendrugo) y la rubia un tatuaje provocativo en la espalda, posiblemente, ambos hechos, detalles representativos y definitorios de las ZDM (zorras de mierda) que pululan entre nosotros.

Tremendo…las pésimas imágenes agregadas, espero sirvan como prueba documental…

Para terminar la vorágine en que se ha convertido este fin de semana, el Madrid vuelve a hacer el ridículo en el Bernabéu. De vergüenza lo de esta noche.

Como diría el gran Tomas Guasch: “Esto es una cosa de locos…”.