Inicio > Uncategorized > Una cosa de locos

Una cosa de locos

Realmente es muy complicado relatar lo ocurrido la madrugada de ayer. Intentaremos ser lo más fieles posibles a la realidad.

Zurita, mi menda, Del Rosal y otro canario (Tomás) habíamos quedado con las preciosas Torija y Murillo para cenar en Padrao y tomarnos unas copitas. La noche prometía y las cervezas fueron cayendo a la misma velocidad con la que los ojos del bético se perdían por la colorida falda de la mujer más bella de la Alcarria. Ciertos secretos se fueron desvelando y por otro lado las pasivas mozas recibieron también su merecido por obviar este famoso lugar de encuentro.

Tras unos buenos cubatitas de Arehucas, fuimos ipso facto hacia Destino Gran Vía, mítico lugar…Famoso por ser plaza en que ellas tanto se dejan engañar. Una localización famosa por lo fructifera de las confusiones que suelen darse.

A este sitio ya nos acompañó Don Miguel Barra, claro protagonista de lo que posteriormente se viviría. El peculiar Rojo venía de haber pasado una monótona y pesada velada, por lo que, con gran criterio, decidió acoplarse a sus amigos para rematar un sábado de Febrero.


Las copas empezaron a caer por los gaznates de los sujetos implicados con la misma precisión que el bisturí del cirujano Capello para con la plantilla del Madrid…vamos que la melopea comenzaba a agudizarse.

Lo grave de la noche comenzó cuando de nuestro, a priori, conjuntando grupo se escaparon Del Rosal y Barra para otear el horizonte.

Pocos minutos después fui requerido con ostensibles gestos al haber conocido los exploradores a ciertas incautas…Parece que todo comenzó con un reproche de una de ellas (la morena) hacia cierto sujeto polanquista que no dejaba de arrimar cebolleta. En pos de evitar un incidente diplomático, el gran canario quiso arreglar el desaguisado abrazando y medio retozándose con las mancebas.

Al poco rato llegué yo y me fueron presentadas ambas: Sara y Laura. No sé si fue culpa de alcohol o de la zorrez (me la apropio) de las busconas, pero los achuchones se hicieron más evidentes, así como los comentarios subidos de tono por parte, tanto de las fulanillas, como de los golfos Del Rosal y Barra.

El punto de inflexión llegó cuando un servidor, quiso dejar constancia en este blog, del cariz que iba tomando la noche. Ante la falta de cámaras fotográficas, se improvisó con el sucedáneo respectivo del teléfono móvil del Sr. Barra. Antes de darme cuenta y mientras rogaba a Laura (la meretriz rubia) que se colocase junto al viejo verde Rojo, éste comenzó a comerle la boca a la golfa ante el asombro de todos. El morreo del ex lateral derecho estoraka se produjo minutos después de que la definiera como “una De Juana Chaos con peluca y un collar de perro”. Sin comentarios.

El shock fue total, cuando diez segundos después, repito, DIEZ SEGUNDOS DESPUES, Del Rosal se apropió del orificio bucal de Laura (¿obsesión por este nombre?) para también intercambiar fluidos con lo más parecido que he conocido yo a una prostituta. Absolutamente demencial!!!!!! Inconcebible. Escandaloso.

Mientras tanto, Raquel y Esther, las únicas que quedaban decidieron marchar ante el cariz que tomaban los acontecimientos.

Momentos después, mi menda tuvo un insignificante escarceo con la morena Sara. Curiosa fémina ésta. Faldita a cuadros de putón verbenero, graves deficiencias mentales, pero una gran virtud que sobresalía: la boca (no precisamente por el habla).

Después de estas kafkianas situaciones, el vodevil concluyó con las 2 mozas arrimándose a otros 2 tipejos con los que seguramente acabarían por rematar la faena.

Verdaderamente inexplicable lo que uno se encuentra por la vida… Lo mejor de todo fue el análisis final y las conclusiones de todo: la morena tenía novio (pobre mendrugo) y la rubia un tatuaje provocativo en la espalda, posiblemente, ambos hechos, detalles representativos y definitorios de las ZDM (zorras de mierda) que pululan entre nosotros.

Tremendo…las pésimas imágenes agregadas, espero sirvan como prueba documental…

Para terminar la vorágine en que se ha convertido este fin de semana, el Madrid vuelve a hacer el ridículo en el Bernabéu. De vergüenza lo de esta noche.

Como diría el gran Tomas Guasch: “Esto es una cosa de locos…”.

Anuncios
  1. Taniti
    05/02/2007 en 15:33

    Primera incursión: Saludos a todos los asiduos de este pequeño pero gran rincón cibernético… No me extenderé mucho porque el susodicho ha dejado muy claro lo que ocurrió hace dos noches, tan sólo quiero señalar que: primero, nos lo pasamos genial, y segundo: está claro que las prioridades desaparecen a ciertas horas y mientras el listón de la feminidad baja hasta lo más profundo de la tierra, las únicas que quedamos para defender el orgullo oliviniano nos vemos obligadas a partir hacia el hogar ante la imposibilidad de corregir ciertas aberraciones… Chicos/as, aquello no eran dos mujeres ni tampoco una estampa habitual, lo más parecido a un supuesto “Uriel con peluca” (palabras de uno de los allí presentes) agitando la lengua cual perra sideral y dos caniches meneando la colita y esperando impacientes a que ‘cayese algo’ es una imagen difícil de olvidar… Eso sí, lo que nos reímos!!! Por cierto, no soy Esther sino su acompañante femenina en aquella noche de locos, lo digo por el nombre de Taniti…, es que quiero usurpar su identidad…

  2. Penépolis
    05/02/2007 en 16:37

    ¡Bendito Cielo arrebolado! Si es la alcarreña buenorra escribiendo por fin en el blog de la basura francesa…

    Bienvenida (mola eso de que usurpes los nombres ajenos. En este blog todo vale).

    Sobre la majestuosa noche del sábado, qué más añadir a lo expuesto por el norteño. Todo perfecto y ajustado a la realidad.

    Apunto lo siguiente. Cuando mi menda y el Rojo nos fuimos de excursión en busca de carne, caímos como imantados junto a las dos mayores zorras que haya visto en esa discoteca (en otras las hay peores).

    Íbamos andando y de pronto nos encontramos parados frente a las dos señoritingas en cuestión. Al minuto, el señor Rojo me pidió que siguiéramos nuestro periplo exploratorio, pero varias miradas de las susodichas me confirmaron que allí había diversión gratuita.

    Al poco fue cuando el señor Rojo comienza a arrimarse a la morena, elemento de media neurona (lo suficiente para realizar un mínimo de actividad sexual instintiva) que casi no sabía ni hablar, pero que tenía cierto aire de guarrona que, en la noche y con el alcohol, pues a uno le decía algo.

    Pero lo mejor y por lo que aún me estoy descojonando es cuando el gran e inigualable Mikel, delante de las dos fulanas, me dice en voz alta: “Joder, la rubia esa lleva un collar de perro, !un collar de perro¡”, en un tono de indignación que produjo en mí una gran carcajada, pues era verdad.

    En fin, yo, en mi mundo sabatino, no me di cuenta de que el señor Rojo ya había pasado por caja a La Perro, con lo que acabé pagando las rebajas. Eso pasa por andar despistado y alcoholizado en Destino Gran Vía, gran lugar en el que casi siempre pasa algo. Casi siempre…

    Ciertamente no hay adjetivos para describir a La Perro y a su compañera, pues al minuto de intercambiar gérmenes con nosotros ya pululaban por el otro extremo del local en busca de nuevas experiencias sensoriales. Lamentable.

    Como le decía a Uriel en una conversación telefónica, si en vez de ser tres y acompañados por las maravillosas y decentes oliviniadas, hubiésemos sido sólo dos, esas acaban haciendo de todo enfrente del Padrao.

    No nos olvidemos de otro elemento de la noche (aparte de Sir Thomas, excitado ante la presencia de ambas señoritas (las decentes e inteligentes), hecho que me reiteró en varias ocasiones a lo largo de la noche) que no es otro que el gran Zurita, alias “no bebo alcohol/pídeme lo más grande que tenga el chino ese”. Un señor que no deja de ser un caballero aun estando tan cerca de su objeto de deseo manchego.

    Un señor que tiene una capacidad impresionante para echarse una cabezadita en el sofá de mi casa mientras nos acabábamos el licor canario, para después ir con paso firme y sin desfallecer hacia el local de los hechos.

    En fin, nada más que una gran noche al lado de una gran gente. Una más y no será la última…

    Esperando la siguiente, me despido.

    Penépolis, desintóxicandome.

  3. El Alba siempre es difusa
    05/02/2007 en 20:17

    Sólo un apunte: agradecer a la absolutamente deslumbrante Torija que se haya apuntado al blog. Es muy de loar.

    Por cierto, qué buena estás, joder.

    Sigo esperando la versión de los hechos por parte del clarísimo coprotagonista de la noche. Del o´Connell poco se puede esperar…

    Sobre las fotos del famélico (Y ASESINO, JODER QUE A NADIE SE LE OLVIDE)De Juana (me refiero al de verdad, no a la tía con la que se liaron Del Rosal y Barra) iba a escribir un post, pero paso. Me da demasiado asco.

    El Alba. Jugando con mi nueva Play 2 (sí, voy atrasado) y con mi nuevo Fifa 2007 que me ha costado 9€. A falta de realidad madridista, me divertiré ganando copas de Europa virtuales.

  4. Vicente Rojo
    06/02/2007 en 12:34

    Buenas tardes,

    Duras palabras las de la bella señorita Taniti, pero, no por ser duras dejan de ser ciertas. Dos puntualizaciones: yo creía que había visto golfas a lo largo de mi vida, pero estas 2 redefinen el concepto. Madre mía, seguro que si cualquiera de nosotros se saca el pene en medio de la discoteca, las 2 fulanas se lanzan a chuparlo, como hace el Uri cada vez que ve una pelota de golf metida en una manguera. Segunda puntualización. Todo lo que dice el Pascual es cierto, pero, digamos, que intenta minimizar su implicación en la cacería. El señor modosito se comportó como una estrecha sólo, y digo SÓLO, hasta que nuestras diosas abandonaron el local. Entonces se desató. No eran 2 caniches amiga Taniti, eran 3. O más bien, 2 leones y un corderito que cuando nadie le miraba (nadie que no le tenga calado, me refiero), resultó que era un lobo. La frase que definió la noche la pronunció el Lastre a los 10 segundos de que las 2 chicas más guapas que había en el local se fueran. La frase, digo, fue la siguiente: “Yo no me voy de aquí sin comerle la boca a la zorra de la rubia”. Por lo visto el señor no estaba dispuesto a permitir que los únicos que tocásemos los lindos labios (llevo 2 días lavandome la boca con estropajo) de la ballena rubia fuesemos Carlos y yo. Es cierto que con la morena el Pascual salió ganando. No mucho, pero algo sí.

    Uriel, no me obligues a mandar por correo a todo dios tu foto con la morena. Haz el favor de publicarla.

    Por cierto. Estamos hablando de 2 tías. No descartéis que mañana escriba alguien de la Comunidad de Madrid diciendo eran 20.000.

    Vicente Rojo. Tengo un cimbel matutino…

    PD: Grande Capello agradeciéndole a los ultras su apoyo. 2 días después de lo de Catania. Con dos cojones.

    Un saludo

  5. Mariano de Oz
    06/02/2007 en 17:35

    Bueno, anticipando la autentica verdad de esa noche de referencia, ya que se aportarán pruebas de todo lo sucedido, voy a relatar la parte oscura que el periodistucho de tres al cuarto se niega a sacar a la luz y ya que no hay rectificación por su parte aqui se dirá la verdad y nada más la verdad.

    Cierto es que el tipejo del Barra, con su especial amor por la señorita Papadopoulos, y el colombiano santafeño que se debió quedar enganchado en los pinchos de la perro, tuvieron una actitud que deja mucho que desear con las zorras zorrisimas de las que se habla; pero el primate Pascual tampoco se quedó atrás.

    Y cuento porque:
    El señorito, esperó hasta el último instante de la noche cuando ya no había damas en la pista, para transformarse en su vedadero yo y atacar a la compañera de la señorita perro, acabando con un intercambio de fluidos al igual que lo hicieron los otros dos pervertidos y el resto de hombres de la sala en cuestión.
    Este humanoide, tiró de sus 5 reglas básicas en 5 minutos, y consiguió cazar a otra nueva presa.
    El querubín lo negará delante de cualquier mujer, pero esto sucedió como lo cuento, y es más, o reconoce públicamente su actuación o pronto se verán fotos de lo que hablo.

    Se despide Mariano de Oz, jugando a Dolce Vita.

  6. El Alba siempre es difusa
    06/02/2007 en 19:55

    Sólo afirmar la grandeza de Miguel Barra y sus escritos. En serio, tremendo.

    Por otro lado, desmentir rotundamente lo expuesto por las 2 personas más mentirosas de este país.

    Puntualizar que con la morena no pasó nada y que lo de verdad execrable de la noche fue la utilización de un nexo mitad perro-mitad cerda para que el canario y el rojo intercambiaran sus fluidos.

    Todo el mundo sabe mi predilección hacia Torija y hacia Murillo, por lo que ellas me creerán cuando yo afirme que todo lo que asevera esta basura que se dice amiga mía, es falso como una moneda de 5€.

    La hermosa Raquel ha definido perfectamente a los sujetos como “dos caniches”. Tal vez, debería no utilizar eufemismos y ser más dura, pero bueno.

    En fin, desmiento toda la falsedad que gentuza inventa para desprestigiarme. Que os den.

    El Alba. El único cuyo destino en “Destino” fue mantener intacta su clase.

  7. Penépolis
    07/02/2007 en 12:55

    Impresionante. Increíble. Inenarrable lo que uno puede llegar a leer.

    Indescriptible la cantidad de sucias mentiras que el paladín de la mezquindad suelta en este su blog.

    Inasumible por una mente normal el hecho de que el Sucio Mentecato francés vierta en estos espacios cibernéticos tanta sarta de mentiras SÓLO POR EL HECHO DE QUEDAR BIEN ANTE LAS DOS MARAVILLAS FÉMINAS (léase, Taniti-Alcarreña, Cilli-torrejonera).

    Lamentable la desvergüenza de este ser al no querer asumir la verdad, reiterada tanto a mí como al señor Rojo por él mismo, lo que hace aún más triste esta pantomima de “caballerosidad urielina”. LOS COJONES.

    El señor Francés Achinado no dudó UN SEGUNDO, UN INSTANTE, UN PARPADEO en dirigir su pseudomasculino cuerpo hacia la morena y, más concretamente, hacia su sensual boca en cuanto tuvo la oportunidad.

    Y eso después de que fuéramos el señor Rojo y mi persona los que hiciéramos el trabajo sucio del cortejo (que la verdad, duró poco) para poder intercambiar fluidos varios. TARDÓ POCO EL BUITRE OPORTUNISTA EN ACERCARSE A NOSOTROS DOS EN CUANTO VIO CARNE FÁCIL EN EL HORIZONTE.

    El trozo de boñiga sansera se aprovechó de la situación para salir DISPARADO en pos de la morena y soltarle un “Tú no te vas de aquí sin darme un beso” y decorar su sucia y mentirosa faz con una de sus sonrisas maliciosas. Tras ello, y muy acertadamente, LE COMIÓ LA BOCA A LA AMIGA DE LA PERRO.

    Pero lo peor es que, como indica don Miguel, el trozo de esperpento afrancesado hubiese cubierto el cupo igualmente con La Perro si ésta no se hubiese hartado de nosotros.

    Por cierto, que la morena era igual o más cerda que La Perro, pues minutos antes de que el señor Pascual le METIESE LA LENGUA EN EL ESÓFAGO, la cerda morena ME COMIÓ (literalmente) LA OREJA; así que da gracias al Cielo de que sea un chico limpio y mantenga mis OREJAS LIBRES DE BASURA Y MIERDA.

    Penépolis, luchando por la Verdad y limpiando su pabellón auditivo.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: